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Este paso clave de la madre de Chicote hace que su pisto arrase en cualquier mesa

El secreto mejor guardado del pisto manchego está en la técnica que Angelines Chicote aplica paso a paso junto a su hijo, el chef Alberto Chicote.

Angelines Chicote, junto al chef Alberto Chicote, revela paso a paso su receta familiar de pisto manchego en un vídeo lleno de sabor y tradición.

Angelines Chicote, junto al chef Alberto Chicote, revela paso a paso su receta familiar de pisto manchego en un vídeo lleno de sabor y tradición.Getty Images//Canal de Youtube de Alberto Chicote

Patricia de la Torre
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Hay platos que resumen todo lo que representa la cocina casera. El pisto manchego es uno de ellos. Aunque parezca sencillo, su éxito no depende solo de los ingredientes, sino del modo en que se tratan. Así lo demuestra Angelines, madre del conocido chef Alberto Chicote, que desde su cocina familiar ha compartido el método con el que consigue que su receta de pisto tenga ese sabor "de toda la vida" que tan difícil resulta imitar.

En un vídeo donde cocina junto a su hijo, Angelines demuestra que los trucos que marcan la diferencia no están en técnicas complicadas, sino en la precisión con la que se respeta el orden de cocción de las verduras. 

El pisto según Angelines Chicote: técnica sin prisas

El método de Angelines parte de que no todas las verduras deben entrar al fuego al mismo tiempo. Pimientos rojos y verdes, berenjena, calabacín, cebolla, tomate rallado y ajo forman la base de su receta. Pero el secreto no está en la lista de ingredientes, sino en el cómo.

Primero van los pimientos, solo cuando empiezan a ablandarse se añade la cebolla, que debe volverse casi transparente antes de seguir. La berenjena, que se pela para eliminar su amargor, y el calabacín entran después. El tomate rallado se suma al final, justo cuando las verduras ya están casi cocidas, para conservar su frescura y aportar acidez sin dominar.

Y el ajo, ese ingrediente tan potente como delicado, solo se incorpora en los últimos minutos, ya pelado y muy picado, para que no se queme. Así se consigue ese punto de sabor característico sin que arruine el equilibrio del plato.

Cocinar a fuego bajo, el ingrediente invisible del pisto de toda la vida

Más allá del orden, su receta exige fuego lento y atención constante. Una vez están todas las verduras integradas, el guiso sigue reduciendo al menos media hora más, sin tapa, para que el exceso de agua se evapore y los sabores se concentren. Si en algún momento el pisto queda demasiado seco, lo corrige con un poco de agua, jamás más tomate. 

Este proceso pausado, que parecería innecesario para algunos, es lo que consigue esa textura melosa y ese sabor profundo que muchos recuerdan de la infancia.

Aunque el pisto de Angelines puede servirse solo, ella lo acompaña casi siempre con patatas fritas cortadas en cubos y hechas en aceite caliente justo antes de servir. Este acompañamiento aporta un contraste crujiente que convierte la receta en un plato completo, ideal tanto para un almuerzo como para una cena ligera.

Es una forma sencilla de llevar un guiso tradicional a una experiencia gastronómica sin perder ni un ápice de su esencia.

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