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Colas de más de una hora en A Coruña para probar las que muchos llaman "las mejores tortillas de la ciudad"

El pequeño local del centro se llena cada día a la hora de comer, impulsado por las redes sociales.

La tortilla del bar Pontejos, famosa por su punto perfecto entre cuajada y cremosa, atrae cada día a decenas de personas dispuestas a esperar más de una hora para probarla. 

La tortilla del bar Pontejos, famosa por su punto perfecto entre cuajada y cremosa, atrae cada día a decenas de personas dispuestas a esperar más de una hora para probarla. Getty Images

Patricia de la Torre
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En pleno centro de A Coruña, en la esquina de Pío XII con Marqués de Pontejos, se repite a diario la misma imagen: una cola que se estira por la acera mientras los clientes esperan pacientemente su turno para sentarse a la mesa. El objetivo es siempre el mismo: probar la famosa tortilla del bar Pontejos, considerada por muchos como una de las imprescindibles de la ciudad.

Lo que antes era un local de clientela fiel y ritmo tranquilo se ha convertido, desde hace unos meses, en un imán para curiosos, turistas y amantes de la gastronomía. El detonante ha sido la difusión en redes sociales, especialmente en TikTok e Instagram, donde vídeos mostrando la jugosidad de la tortilla han sumado miles de visualizaciones. El resultado: colas que superan la hora incluso en días laborables.

Se trata de un bar de toda la vida, muy cerca del mercado de San Agustín, conocido por sus platos de comida casera y sus tapas, siendo el pincho de tortilla su gran estrella. La versión que sirven es deshecha, no cuajada, con una textura que muchos describen como perfecta: ese punto exacto entre cuajada y cremosa, sin cebolla, dorada por fuera y acompañada de pan crujiente. La ración es generosa, con muy buena relación calidad-precio-sabor y un precio imbatible de 2,8 euros. Según quienes la han probado, cumple e incluso supera expectativas.

Dentro, apenas hay una docena de mesas y una barra estrecha que obligan a organizar el acceso con paciencia. El personal intenta agilizar las entradas priorizando a grupos pequeños, pero a medida que se acerca la hora punta, la fila no deja de crecer. Lejos de desesperarse, muchos aprovechan la espera para charlar, tomar fotos e incluso comentar cuál es, para ellos, la tortilla perfecta.

"Es un no parar desde mayo", comentan los habituales. Y aunque la competencia es fuerte con otros locales célebres como O Cabo, la tortilla del Pontejos mantiene su estatus de "visita obligada" para quien quiera vivir una experiencia 100 % coruñesa.

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