España se prepara para el nuevo cambio de hora: en octubre tocará atrasar los relojes
La llegada del horario de invierno traerá tardes más cortas, una hora extra de sueño y el eterno debate sobre si tiene sentido seguir con esta costumbre

Cambio de hora
El final de octubre trae consigo un clásico que, aunque repetido, sigue generando dudas y alguna que otra queja: el regreso del horario de invierno. El Boletín Oficial del Estado (BOE) ya ha publicado la fecha exacta y no hay escapatoria: habrá que girar las agujas hacia atrás, dormir un poco más… y asumir que anochecerá antes.
La cita: la madrugada del 25 al 26 de octubre
El cambio está programado para la noche del sábado 25 al domingo 26 de octubre. A las tres de la madrugada, los relojes de la península y Baleares deberán retroceder una hora, volviendo a marcar las dos. En Canarias, el ajuste será una hora antes: a las dos pasarán a ser la una. El resultado más inmediato es el favorito de muchos: una hora más de descanso esa noche. Pero el precio a pagar son tardes más cortas y noches que se adelantan, el signo más visible de la transición hacia el invierno.
Un pequeño ajuste que desordena al cuerpo
Aunque se trate de solo sesenta minutos, el cambio no siempre pasa desapercibido. Nuestro reloj biológico, que regula los ciclos de sueño y energía, necesita tiempo para adaptarse. En los primeros días es común sentirse somnoliento en horas inusuales, notar cierta falta de concentración o incluso irritabilidad. Los más sensibles son los niños, las personas mayores y quienes ya tienen problemas de sueño. La reducción de horas de luz natural también influye: menos sol significa menos vitamina D y, para algunas personas, un bajón anímico que suele notarse al final de las tardes.
España
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Patricia de la Torre
Cómo suavizar el impacto
Los expertos recomiendan preparar el cuerpo de forma gradual: adelantar ligeramente la hora de acostarse y levantarse unos días antes puede hacer la transición más llevadera. También ayuda aprovechar la luz natural de la mañana, ya que es una señal clara para el reloj interno. Mantener rutinas estables (comidas a la misma hora, ejercicio moderado, cenas ligeras y poca cafeína) facilita que el organismo se adapte con mayor rapidez. Además, limitar el uso de pantallas por la noche ayuda a conciliar el sueño.
Sus defensores insisten en que nació para ahorrar energía aprovechando la luz solar, pero los críticos consideran que el ahorro actual es insignificante y que el impacto en la salud y la productividad pesa más.
Un debate que no termina
Cada otoño y primavera regresa la misma pregunta: ¿vale la pena seguir cambiando la hora?. Sus defensores insisten en que nació para ahorrar energía aprovechando la luz solar, pero los críticos consideran que el ahorro actual es insignificante y que el impacto en la salud y la productividad pesa más. Por ahora, la normativa europea sigue en vigor y España continuará ajustando los relojes dos veces al año. El próximo 26 de octubre amanecerá con una hora más de descanso, pero también con el recordatorio de que las tardes de luz empiezan a acortarse y el invierno se acerca.