Faltan albañiles en España: más de la mitad supera los 45 años y apenas hay relevo joven
Las vacantes en la construcción se han multiplicado por cuatro en ocho años. Los expertos alertan de que sin mano de obra será imposible cubrir la demanda de vivienda (y que la productividad del sector ya empieza a resentirse).

albañiles
En España se buscan albañiles y no se encuentran. Ni aunque se pague bien. La construcción atraviesa su mayor crisis de relevo en décadas: según un estudio de BBVA Research, las vacantes sin cubrir se han cuadruplicado desde 2016, y más del 55% de los trabajadores supera ya los 45 años. El problema no es solo que falten manos, sino que las que hay se están haciendo mayores y la productividad cae a medida que el sector envejece.
“Hay trabajo, pero no hay quien lo haga”
El Banco de España calcula que este año harían falta 600.000 viviendas nuevas para cubrir la demanda acumulada. Pero el ladrillo no da para tanto. El sector representa apenas el 6,8% del total de asalariados, muy por debajo del 14% que alcanzó antes de la crisis de 2008.
A eso se suma que el oficio ya no atrae a los jóvenes. La edad media de los albañiles se mantiene por encima de los 45 años y los más jóvenes eligen otros sectores. “Hay trabajo, pero no hay quien lo haga”, resumen los empresarios del gremio. El resultado es una cadena de obras ralentizadas, presupuestos al alza y empresas que compiten por los mismos peones.
EStendencia
Los bancos refuerzan su defensa ante el nuevo enemigo invisible: el cibercrimen financiero
I. Murillo
La mano de obra extranjera sostiene el ladrillo
El leve rejuvenecimiento que se aprecia en los últimos años tiene un motivo claro: la llegada de inmigrantes. Entre 2022 y 2024 ha crecido el número de trabajadores extranjeros de entre 30 y 45 años, especialmente en oficios como albañilería, fontanería o pintura.
En palabras de los analistas, “la construcción española se mantiene gracias a la mano de obra foránea”, que está ocupando los huecos que la población local deja vacíos. Sin embargo, este rejuvenecimiento no alcanza a los puestos cualificados: los ingenieros y técnicos siguen siendo escasos, lo que limita la productividad y la capacidad de innovación.
Los trabajadores veteranos acumulan oficio, pero pocos manejan herramientas digitales o métodos de eficiencia energética que ya se exigen en las nuevas edificaciones.
Falta de formación, exceso de experiencia
Otro de los grandes frenos es la escasa formación técnica. España tiene una de las manos de obra menos cualificadas de Europa en el sector, lo que repercute directamente en su rendimiento. Los trabajadores veteranos acumulan oficio, pero pocos manejan herramientas digitales o métodos de eficiencia energética que ya se exigen en las nuevas edificaciones.
Los expertos coinciden en que el futuro del ladrillo pasa por formar, atraer y renovar. Sin ese relevo, el país no podrá levantar las viviendas que necesita y seguirá dependiendo de una fuerza laboral envejecida.