Hortensia Herrero: el arma secreta de Juan Roig para reconstruir Valencia tiene nombre de mujer
Mercadona, Roig y el arte: la valenciana Hortensia Herrero se posiciona como el rostro cultural de la ciudad, liderando una transformación silenciosa pero monumental a través del mecenazgo y la recuperación patrimonial

Hortensia Herrero, en la Fundación que lleva su nombre, rodeada de esculturas que simbolizan su apuesta decidida por el arte como herramienta de transformación urbana.
Durante décadas, su nombre sonaba en voz baja, eclipsado por la figura omnipresente de su marido, Juan Roig. Pero hoy, Hortensia Herrero ya no necesita presentaciones. Su nombre está inscrito en muros, placas y en una colección artística que redefine Valencia en el circuito del arte contemporáneo global.
Nacida en Valencia en 1950, Hortensia Herrero se formó en Ciencias Económicas en la Universidad de Valencia. Allí conoció a Juan Roig, con quien lleva más de cinco décadas de matrimonio y cuatro hijas en común. Su papel en Mercadona ha sido mucho más que institucional: con aproximadamente un 27,7 % del capital, es vicepresidenta de la cadena y una de las figuras clave en la evolución del grupo que hoy lidera el gran consumo en España.
Hortensia Herrero representa un liderazgo silencioso que ha sabido proyectarse más allá de la empresa: al arte, a la ciudad y al legado cultural de toda una generación.
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El arte como poder cívico: de coleccionista a mecenas urbana
La historia de Hortensia Herrero como coleccionista no nace de un plan de influencia, sino de una inclinación personal. A los 14 años empezó a interesarse por la pintura. Hoy, su nombre figura entre los 200 mayores coleccionistas del mundo, según la revista ARTnews.
"Como la mayoría de coleccionistas, empecé interesándome por los artistas más cercanos, los que creaban o exponían en mi ciudad, València", afirma. Esa mirada local la llevó a crear la Fundación Hortensia Herrero en 2012, una entidad que no solo colecciona, sino que restaura patrimonio, premia talento y promueve la visibilidad artística valenciana.
"Gracias a Abierto València, algunos de los artistas de nuestra colección han salido de galerías locales. Es importante apoyar lo que tenemos cerca", declaró durante la inauguración del centro.
El Centro de Arte Hortensia Herrero: símbolo de una ciudad que se transforma
En 2023, tras siete años de gestación y una inversión de 40 millones de euros, Hortensia Herrero abrió el CAHH, su centro de arte contemporáneo en el rehabilitado Palacio Valeriola. Con 17 salas y 3.500 metros cuadrados de exposición, alberga obras de Anselm Kiefer, Jaume Plensa, Georg Baselitz, Cristina Iglesias o Olafur Eliasson.
Más allá del valor museístico, el centro funciona como un gesto de política cultural privada. Su colección no está aislada en una finca o residencia, sino en el corazón de Valencia. Es pública, visitable, pedagógica. Y urbana.
"Quisimos que algunos de ellos dejaran su impronta permanente con una serie de instalaciones realizadas de forma específica para este espacio", explicó Herrero.
"Han sabido adaptar la singularidad del edificio, sus recovecos, sus pasillos… para albergar grandes obras. Esto es una pequeña joya en el corazón de Valencia y le han sacado el máximo partido", añadió sobre el trabajo arquitectónico del estudio de su hija Amparo.
Y aunque su centro de arte es hoy uno de los referentes de la cultura contemporánea en España, Hortensia Herrero nunca ha separado su pasión por el arte de su compromiso con la ciudad. Su fundación no solo colecciona, sino que conserva, recupera y da nueva vida al patrimonio urbano valenciano, cumpliendo una labor que va mucho más allá de la estética.
"Uno de los objetivos que tiene mi Fundación es velar por el patrimonio de la ciudad, sacar a la luz la belleza de edificios que son nuestra historia y están en ruinas", afirmó en la presentación del CAHH.