Martín Berasategui comparte su receta estrella para una Nochevieja fácil y económica
El chef vasco propone un plato sencillo con ingredientes que todos solemos tener en casa, ideal para disfrutar en familia sin complicaciones, y asegura que cualquiera puede replicarlo sin experiencia culinaria previa

El chef Martín Berasategui
Quedan unos días para Nochevieja y con los presupuestos familiares ajustados, muchos buscan recetas que sean sabrosas, asequibles y sencillas de preparar. Nadie mejor que Martín Berasategui, el chef con más estrellas Michelin en España, para demostrar que un plato humilde puede convertirse en la estrella de la cena sin que la cartera sufra.
Berasategui explora un clásico español y lo convierte en una propuesta ideal para estas fechas: una sopa de ajo reconfortante, barata y llena de sabor, perfecta como entrante o primer plato antes de las uvas. La receta se basa en ingredientes que la mayoría solemos tener en casa, incluso en despensas modestas.
Ingredientes (4–6 raciones)
- Pan duro o del día anterior (unos 200 g)
- 6–8 dientes de ajo
- 1 cucharadita de pimentón dulce
- 1 litro de caldo de pollo o agua con una pastilla de caldo
- 2–3 huevos
- Aceite de oliva
- Sal al gusto
- (Opcional) jamón o jamón serrano en taquitos pequeños
Cómo preparar la sopa de ajo al estilo Berasategui
- Pochar el ajo
Pela y lamina los ajos. En una cazuela amplia calienta un chorro generoso de aceite de oliva y añade los ajos a fuego medio. El objetivo es que se doren suave, sin quemarse.
- Incorporar el pan
Añade el pan troceado y mézclalo con el aceite y el ajo. Deja que absorba el aceite unos minutos para que se impregne bien.
- Añadir sabor
Espolvorea el pimentón dulce y remueve rápidamente para que no se queme. Si quieres un toque más intenso, puedes añadir una pizca de pimiento choricero o tomate frito.
- Verter el caldo
Agrega el caldo caliente, remueve y deja cocer a fuego suave unos 10–15 minutos. El pan se deshará un poco y dará cuerpo a la sopa.
- El toque final con el huevo
Puedes romper los huevos directamente en la sopa y dejar que cuajen en el caldo caliente. Otra opción es batir ligeramente los huevos e incorporarlos en lluvia para crear una textura más suave y cremosa.
Consejo del chef
Berasategui insiste en que no hay que complicarse: la clave está en el respeto a los ingredientes y en el control de las temperaturas. Esa paciencia minimalista convierte un plato humilde en algo muy especial.
Esta sopa no solo calienta el cuerpo, sino que demuestra que para triunfar en Nochevieja no hace falta gastar una fortuna ni pasar horas en la cocina.