Las diez películas imprescindibles de Brigitte Bardot
El eterno símbolo de la liberación sexual y la belleza rebelde del cine francés, revolucionó la pantalla en los años 50 y 60 con su encanto provocador y su talento versátil. De Saint-Tropez al mundo entero, convirtió el bikini en icono, escandalizó con su sensualidad natural y brilló en obras maestras de la Nouvelle Vague, dejando un legado imborrable como mito erótico y defensora apasionada de los animales hasta sus últimos días.

Brigitte Bardot.
Brigitte Bardot debutó en el cine en 1952 con un pequeño papel en La chica del bikini (Manina, la fille sans voiles), donde su posado en bikini, una prenda entonces innovadora y provocativa, contribuyó a popularizarla entre las mujeres. Aunque su primer filme fue técnicamente Le Trou Normand (con Bourvil), este marcó su entrada en roles más visibles.
Su gran lanzamiento internacional llegó con Y Dios creó a la mujer (Et Dieu... créa la femme, 1956), dirigida por Roger Vadim (su entonces esposo). Bardot interpreta a Juliette, una joven de Saint-Tropez cuya sexualidad libre y espontánea escandalizó a la sociedad conservadora, pero cautivó al público. Completan el reparto Curd Jürgens, Jean-Louis Trintignant y Christian Marquand. La película consolidó el "fenómeno Bardot", la convirtió en un símbolo sexual global y impulsó la fama de Saint-Tropez, donde ella compró una casa.
EStendencia
El mundo del cine llora por la muerte de la mítica actriz Brigitte Bardot a los 91 años
Jorge Martín
En 1960, Bardot protagonizó La verdad (La Vérité), dirigida por Henri-Georges Clouzot. Interpreta a Dominique, una joven juzgada por el asesinato de su amante, en un drama que revela su vida bohemia y critica la doble moral burguesa. La película fue un gran éxito y nominada al Oscar a la Mejor Película en Lengua Extranjera.
Dos años después, en Una vida privada (Vie privée, 1962), dirigida por Louis Malle y coprotagonizada por Marcello Mastroianni, Bardot reflexiona sobre la fama: encarna a una estrella acosada por los medios, reflejando su propia experiencia con la falta de privacidad. El tema principal, Sidonie, marcó el inicio de su carrera musical.

Brigitte Bardot en 'La verdad'.
Su apogeo artístico llegó con El desprecio (Le Mépris, 1963), de Jean-Luc Godard, adaptación libre de la novela de Alberto Moravia. Bardot es Camille, cuya crisis matrimonial con un guionista (Michel Piccoli) sirve para explorar el desamor, la incomunicación y la mercantilización del cine. Incluye secuencias icónicas, como desnudos integrales, y cuenta con la participación de Fritz Lang interpretándose a sí mismo. Fue su entrada en el universo de la Nouvelle Vague.
En ¡Viva María! (Viva Maria!, 1965), nuevamente con Louis Malle, Bardot comparte protagonismo con Jeanne Moreau. Ambas interpretan a dos mujeres llamadas María que, tras descubrir el striptease, terminan liderando una revolución en América Central a principios del siglo XX. Mezcla comedia, aventura y acción; Bardot fue nominada al BAFTA a Mejor Actriz Extranjera (aunque no ganó).
Otras películas notables incluyen En caso de desgracia (En cas de malheur, 1958), con Jean Gabin, y Las Petroleras (Les Pétroleuses, 1971), un western cómico de coproducción española junto a Claudia Cardinale. Su despedida del cine fue Y si Don Juan fuese mujer (Don Juan ou Si Don Juan était une femme, 1973), dirigida por Vadim. Bardot encarna a Jeanne, una seductora moderna que confiesa sus aventuras a un sacerdote. Poco después, a los 39 años, anunció su retiro definitivo.