¿Pueden realmente adivinar lo que piensas? Este mentalista deja a todos con la boca abierta
Agustín Canolik se ha convertido en un fenómeno viral gracias a sus demostraciones públicas de ilusionismo psicológico

Agustín Canolik, mentalista argentino.
El mentalismo vuelve a ganar protagonismo en redes sociales y escenarios gracias a la irrupción del ilusionista argentino Agustín Canolik, cuyos vídeos se han viralizado en los últimos meses. En estas intervenciones junto a famosos, invita a los participantes a pensar en un nombre o recuerdo personal y, tras una breve interacción, revela la información ante la cámara, generando reacciones de asombro entre todos los participantes.
El propio Agustín Canolik explica que su propuesta se enmarca dentro del mentalismo, una disciplina que forma parte de la magia y que se basa en la observación, la sugestión y la interacción con el público. Como suele ser habitual, el artista reconoce que no tiene esos superpoderes para poder adivinar el número de la lotería, por ejemplo.
Su interés por este arte comenzó en la infancia, cuando presenció un espectáculo de magia durante una celebración familiar, un episodio que marcó el inicio de una afición que desarrollaría con formación y práctica desde los once años. Con el tiempo realizó actuaciones en eventos y celebraciones, al mismo tiempo que continuaba sus estudios y trabajos vinculados al ámbito creativo.
Antes de dedicarse plenamente al espectáculo, el mentalista trabajó durante años en una oficina, donde desempeñaba tareas relacionadas con marketing y fotografía, compaginando ese empleo con ensayos y la edición de vídeos que posteriormente difundía en redes sociales. La popularidad de esas grabaciones, especialmente las que mostraban reacciones espontáneas de celebridades, impulsó el salto definitivo a los escenarios.
En las últimas semanas sus vídeos han circulado rápidamente por las redes sociales, sobre todo uno en el que se le puede ver con diferentes personalidades adivinando el nombre en el que estaban pensando. Los participantes en este juego se quedaban increíblemente sorprendidos al no comprender como Agustín Canolik era capaz de acertar.