prevención de las manchas solares y envejecimiento prematuro cutáneo
Adiós a los tratamientos antimanchas: esto es lo que recomiendan los dermatólogos a partir de los 50
Los expertos en dermatología coinciden en que esto es lo primero que hay que hacer antes de invertir en tratamientos y cosméticos costosos contra las manchas en la piel

De nada sirve aplicar cosméticos antimachas si antes no haces esto, advierten los expertos.
A partir de los 50 años, se estima que entre el 70 y el 90% de las mujeres presentan algún tipo de mancha cutánea visible. Aunque, en muchos casos, se empieza a desarrollar antes, suele ser tras la menopausia cuando este problema cutáneo se hace más visible según los expertos en dermocosmética.
Mientras que los causantes varían entre exposición solar acumulada (la más frecuente), los cambios hormonales (menopausia), el envejecimiento natural de la piel y los factores genéticos, el cambio de estación puede agravar los síntomas.
En este sentido, la primavera marca un punto de inflexión en la piel, con aumento de la radiación solar, los cambios de temperatura y la mayor exposición ambiental alterando su equilibrio natural, afectando directamente a su luminosidad, textura y uniformidad.
“En primavera no se trata de hacer más, sino de hacer mejor. La piel necesita recuperar su equilibrio para responder correctamente a cualquier estímulo”, explica Abigail Arduan, experta en estética facial avanzada y fundadora de los Centros Arduan.
Apostando por un enfoque experto que va más allá de tratar signos visibles, la especialista adelanta que hay un aspecto que muchas mujeres olvidan y que resulta clave a la hora de tratar las manchas de la piel.
Uno de los factores más ignorados
En este sentido, la experta revela que uno de los aspectos más determinantes y, sin embargo, menos considerados es el pH cutáneo, especialmente cuando se trata de problemas como la aparición de manchas y la irregularidad del tono.
El pH de la piel, ligeramente ácido en condiciones normales, es fundamental para garantizar el correcto funcionamiento de la función barrera y regular los procesos internos que influyen en la pigmentación. “Cuando este equilibrio se ve comprometido, la piel pierde capacidad de defensa, se vuelve más reactiva y aparecen signos como deshidratación, sensibilidad, falta de luminosidad o un tono más irregular, donde las manchas tienden a acentuarse”, declara la especialista.

Abigail Arduan, especialista en estética facial avanzada.
Además, en primavera esta alteración se intensifica: “La piel no solo está más expuesta al sol, sino que también suele arrastrar desequilibrios derivados de rutinas inadecuadas tras el invierno; exfoliaciones mal indicadas, activos mal combinados o una limpieza no adaptada pueden modificar el pH, generando inflamación silenciosa y favoreciendo una respuesta pigmentaria desordenada”, detalla la experta.
“Cuando el pH se altera, la piel entra en un estado de desorganización. No responde igual, no se protege igual y tampoco regula correctamente procesos como la pigmentación”, explica Arduan. Por ello, mantenerlo en niveles óptimos no solo mejora la apariencia general de la piel, sino que es clave para prevenir la aparición de nuevas manchas y optimizar la eficacia de cualquier tratamiento despigmentante.
Cómo implementar la barrera del pH
Además de recomendar su tratamiento en clínica (“lejos de los protocolos despigmentantes tradicionales basados en agresión, se estructura como un proceso de reequilibrio progresivo en el que cada fase tiene como objetivo optimizar la respuesta celular sin generar inflamación”), los expertos abogan por una limpieza profunda periódica, además de exfoliación y cosméticos con agentes que favorezcan la luminosidad.
“El objetivo no es forzar la piel, sino acompañarla en un proceso de regulación”, explica Arduan. “El equilibrio es la base de todo. Si la piel no está equilibrada, cualquier intervención, por avanzada que sea, pierde eficacia”, concluye.