BELLEZA
Adiós a los tintes artificiales: la tendencia de colores reales que triunfa entre las mujeres de 50
Expertos peluqueros revelan por qué la colorimetría y la personalización son las claves para quitarse años de encima.

Naomi Watts (57 años), con un versátil y elegante bob ligeramente asimétrico, y una base de rubio dorado que dulcifica sus facciones
En la cresta de la ola por un cuidado más amable y un minimalismo cosmético, las tendencias de cabello también apuestan por abrazar lo propio: colores más reales y equilibrados, cortes versátiles y estilos, en definitiva, lo más personalizados posible.
Así, esta primavera-verano 2026 los rubios demasiado decolorados ceden paso a tonos más naturales (desde el trigo hasta los dorados oscuros) y la gama mocha se consolida como la paleta estrella por su brillo y versatilidad. No obstante, muchas mujeres optan por seguir las tendencias dejando a un lado no solo sus propias necesidades, sino también sus raíces y coloración natural.
En este sentido, resulta clave acudir a un profesional del cabello para que pueda analizar la colorimetría y aconsejarnos sobre un look que siente bien a tu rostro sin añadir más años a la ecuación; esto es, tal y como explican los expertos, realzar los signos de la edad en vez de los rasgos naturales o elegir un tono que nos sume años.
La importancia de la colorimetría
"Los colores que mejor favorecen a los 50 años dependen principalmente de la colorimetría de cada persona. Al llegar a esta edad, muchas veces ya aparecen las primeras canas, por lo que es fundamental adaptar el color al tono natural de la piel y al tipo de colorimetría, ya sea fría o cálida”, explica José Sánchez, director del salón Oramai.

El salón Oramai, en Madrid, ofrece un tratamiento personalizado acorde con las tendencias.
“Es común que muchos clientes, especialmente aquellos con muchas canas, busquen algo práctico y que no requiera constantes visitas a la peluquería. Por ejemplo, si han sido muy oscuros durante años, el contraste entre el color oscuro y las canas puede ser más evidente, lo que les obliga a retocar el color cada pocas semanas”, explica Sánchez. “En estos casos, preferimos optar por tonos más claros, evitando los colores demasiado oscuros para reducir la necesidad de retoques frecuentes”.
Dar con el tono adecuado
Así, y para una mujer en torno a los 50 o más, lo ideal es fijarse en colores que “no solo favorezcan, sino que también resalten su belleza natural”. En este caso, “los tonos oscuros tienden a endurecer las facciones, mientras que los colores claros y cálidos suavizan y aportan luminosidad al rostro”, según comenta Sánchez.
Además, tal y como explica el director de la hair boutique del barrio de Salamanca, algunas personas mayores de 50 prefieren dejarse el pelo canoso, lo cual a veces “tiende a añadir un aire más envejecido”. “Por eso, generalmente optamos por colores más cálidos, siempre que la colorimetría lo permita. Para disimular las canas y aportar luz al rostro, trabajamos con tonos más claros o bases oscuras con reflejos más suaves, lo que revitaliza la imagen sin restar naturalidad”, explica.
No obstante, siempre hay margen para jugar y apostar por atreverse con nuevas combinaciones, siempre bajo la asesoría de un profesional. “Si el cliente tiene un estilo más atrevido, podemos jugar con tonos de temporada como cobrizos, marrones o mocas, adaptándolos a su personalidad”, concluye el experto.