Morante y Roca Rey regresan juntos en Jerez: la tarde que paraliza el toreo
Las dos máximas figuras del momento reaparecen este viernes en la Feria del Caballo tras sus graves cogidas en Sevilla en un cartel histórico que ha desatado una expectación descomunal

Morante, esta mañana, inaugurando la estatua homenaje a Rafael de Paula
La tauromaquia contiene la respiración esta tarde en la Feria del Caballo de Jerez. Morante de la Puebla y Andrés Roca Rey, las dos figuras que más pasión, devoción y expectación despiertan actualmente en el mundo del toro, reaparecen juntos apenas unas semanas después de las gravísimas cogidas sufridas durante la Feria de Abril de Sevilla. Y lo hacen además en el mismo ruedo, en el mismo cartel y con el ambiente eléctrico de las grandes tardes que marcan una época.
Chismógrafo
La "grave" cogida Morante de la Puebla dejó sin respiración una plaza plagada de rostros famosos
Maribel Fernández
La dimensión del acontecimiento se refleja en un dato demoledor: Jerez colgó el cartel de “no hay billetes” hace ya varios días. El regreso simultáneo de Morante y Roca Rey ha convertido la corrida de este viernes en el epicentro absoluto de la temporada taurina y en uno de esos acontecimientos capaces de trascender incluso el circuito habitual de aficionados.
Porque ambos representan hoy mucho más que dos toreros. Morante encarna la tauromaquia artística, imprevisible y casi mística. El torero capaz de detener una plaza con un simple lance de capote y de convertir cada pase en un acontecimiento cultural. Roca Rey, en cambio, simboliza el vértigo moderno del toreo: la exposición extrema, el magnetismo mediático y una conexión brutal con el gran público, especialmente con las nuevas generaciones. Son dos formas distintas de reinar en el toreo… y este viernes vuelven a cruzarse después de mirar muy de cerca a la tragedia.
La reaparición parecía prácticamente imposible hace apenas unos días. Morante sufrió el pasado 20 de abril una de las cogidas más graves de su carrera en la Maestranza de Sevilla. El parte médico hablaba de una perforación en el recto y lesión parcial de la musculatura esfinteriana tras una cornada de enorme violencia. El diestro sevillano llegó a pasar por la UCI y la preocupación en el mundo taurino fue máxima.
Tres días después, la tragedia volvió a sobrevolar Sevilla con la cogida de Roca Rey. El torero peruano sufrió una durísima cornada en el muslo derecho mientras lidiaba en plena Feria de Abril. A pesar de la herida, llegó incluso a recibir las dos orejas en la enfermería de la plaza antes de iniciar una recuperación acelerada para intentar estar presente en Jerez.
Ambos han forzado sus cuerpos y sus plazos para no faltar a la cita. Roca Rey decidió reaparecer después de probarse en el campo y someterse a intensas sesiones de fisioterapia durante los últimos días. Morante, por su parte, descartó otras citas previas y eligió precisamente Jerez para volver a vestirse de luces, una ciudad profundamente ligada a su sensibilidad taurina y sentimental.
La tarde adquiere además un simbolismo especial por el homenaje previsto a Rafael de Paula, mito eterno del toreo jerezano y figura idolatrada por el propio Morante. Esta mismo mañana se inauguró en Jerez un monumento impulsado personalmente por el torero de La Puebla para honrar la memoria del genio gaditano.
En el cartel aparece también otro de los grandes, Sebastián Castella, pero la dimensión emocional y mediática de la corrida gira inevitablemente alrededor de Morante y Roca Rey. Son ellos quienes hoy monopolizan conversaciones, tertulias, portadas y debates taurinos. Porque en una época donde el toreo gana espacio a pasos agigantados en la conversación pública, pocas figuras consiguen movilizar tantas emociones como ellos.