La lasaña que se sirve del revés en Madrid y tiene una explicación tan simple como brillante
No está mal emplatada ni es un error del chef. Se presenta en vertical para mostrar todas sus capas y se ha convertido en uno de los platos más comentados de un nuevo restaurante italiano en Madrid

La lasaña de GINA se presenta de lado para mostrar todas sus capas, un guiño visual que ha convertido este plato en una de las sorpresas gastronómicas del nuevo restaurante de Madrid.
Cuando una lasaña llega a la mesa, nadie espera tener que mirarla dos veces. En el nuevo restaurante GINA, dentro de Urban Hive Madrid, ocurre precisamente eso. El camarero deposita el plato y, por un instante, parece que la lasaña está del revés. En realidad, se sirve en vertical, apoyada sobre uno de sus lados, para que el comensal pueda contemplar todas las capas antes de probar el primer bocado.
La idea, tan sencilla como efectiva, convierte un plato clásico de la cocina italiana en una pequeña experiencia visual. Y en una ciudad donde cada semana abre un nuevo restaurante y la oferta gastronómica parece inagotable, conseguir sorprender con una lasaña tiene mucho mérito.
La lasaña del revés de GINA en Madrid tiene un secreto: enseñar sus capas
Detrás de la propuesta está el chef Matteo Sciacovelli, responsable de la cocina de GINA, el nuevo universo gastronómico de Urban Hive Madrid. El restaurante nace con una filosofía muy clara: reinterpretar la tradición italiana desde una mirada mediterránea y contemporánea, sin renunciar al producto ni a las recetas reconocibles.

Matteo Sciacovelli lidera la propuesta gastronómica de GINA, un concepto que apuesta por la tradición italiana y el producto de calidad.
Su lasaña resume perfectamente esa idea. La receta sigue siendo profundamente italiana, pero el emplatado cambia por completo la percepción del plato. Servirla de lado permite apreciar el trabajo de cada una de las capas, la textura de la pasta, el relleno y la generosidad de la elaboración. Porque, antes de probarla, ya entra por los ojos.
Y después de probarla, la sensación es todavía mejor. Sin exagerar, me parece una de las mejores lasañas que he comido en Madrid. Es una auténtica locura de rica. De esas que consiguen ser reconfortantes, sabrosas y elegantes al mismo tiempo. Cada capa está perfectamente equilibrada y el conjunto tiene ese punto de cocina casera bien ejecutada que hace que quieras volver a pedirla.
La cocina italiana de GINA en Madrid va mucho más allá de la lasaña
Aunque la lasaña se ha convertido en uno de los platos más llamativos de la carta, hay otra elaboración que merece una mención especial y que, probablemente, acabará teniendo tantos seguidores como ella: el vitello tonnato.

El vitello tonnato de GINA es otra de las grandes sorpresas de la carta, una versión delicada y llena de sabor del clásico piamontés.
El clásico piamontés, elaborado con finas láminas de carne y una cremosa salsa de atún, es otra de las grandes sorpresas de la experiencia. La versión de GINA tiene equilibrio, delicadeza y muchísimo sabor. Otra auténtica locura.
De hecho, es uno de esos platos que recuerdan por qué la cocina italiana es mucho más que pizzas y pasta. Hay técnica, tradición y una enorme capacidad para convertir ingredientes sencillos en algo memorable.
GINA, el nuevo espacio gastronómico de Urban Hive Madrid
La apertura de GINA supone también un nuevo capítulo para Urban Hive Madrid, el hotel ubicado en el histórico edificio de Telefónica de 1954.

El interior de GINA combina un diseño contemporáneo con una atmósfera cálida y una cocina italiana reinterpretada desde una mirada mediterránea.
Entre todos los espacios del restaurante, el que más sorprende es su patio interior. Es difícil imaginar un rincón tan tranquilo en pleno centro de Madrid: vegetación, mesas al aire libre y una sensación de oasis urbano que invita a quedarse un rato más. A su alrededor se articula el resto de la propuesta, con un comedor de inspiración italiana y un rooftop que abrirá próximamente.

El patio interior de GINA Bar, rodeado de jardines verticales, se ha convertido en uno de los rincones más tranquilos y luminosos de Urban Hive Madrid.
Pero más allá del proyecto y de la estética del lugar, hay algo que hace que la propuesta funcione: la sensación de que la comida está pensada para disfrutarse sin prisas.
Y quizá por eso una simple lasaña servida del revés acabe convirtiéndose en uno de los platos más interesantes del momento en Madrid. Porque consigue sorprender y recordar que, a veces, basta con cambiar la perspectiva para redescubrir un clásico.