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Científicos descubren una raza de perro-oso que vivió en Cataluña hace miles de años

La investigación identifica a este mamífero extinguido como un depredador ágil con una dieta variada adaptada a su entorno

Recreación hecha por Inteligencia Artificial.

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Publicado por
Jorge Martín

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Un equipo internacional de investigadores ha identificado una nueva especie de anficiónido, un grupo de mamíferos carnívoros extinguidos conocidos popularmente como "perros-oso", que habitó en el actual territorio de Cataluña hace 15,9 millones de años. La nueva especie ha sido bautizada como Paludocyon moyasolai y sus restos fueron hallados en el yacimiento de Els Casots, situado en el municipio de Subirats (Barcelona), uno de los enclaves paleontológicos más importantes del Mioceno medio en Europa. El estudio ha sido publicado en la revista científica Journal of Mammalian Evolution.

La investigación ha estado liderada por especialistas del Museo Nacional de Ciencias Naturales (CSIC) y del Institut Català de Paleontologia Miquel Crusafont, con la colaboración de instituciones de España, Ecuador y Sudáfrica. Aunque el cráneo del animal fue descubierto durante unas excavaciones realizadas en la década de los noventa, los investigadores no confirmaron hasta ahora que pertenecía a una especie desconocida tras un análisis detallado de su anatomía.

Los restos conservados incluyen un cráneo parcial con gran parte de la dentición y un molar inferior aislado. El estudio permitió identificar características que diferencian a esta especie de otros ejemplares del mismo género, como un segundo molar superior especialmente ancho y un tercer molar de mayor tamaño de lo habitual. Según los investigadores, estas adaptaciones indican que se trataba de un mesocarnívoro, con una dieta variada basada en carne y otros alimentos, además de ser un depredador ágil dentro de su ecosistema.

Los científicos estiman que Paludocyon moyasolai tenía un tamaño similar al de un perro grande, con un peso de entre 50 y 70 kilogramos. Pertenecía a la familia extinta de los anficiónidos, animales que combinaban rasgos físicos de perros y osos, aunque sin mantener un parentesco directo con ninguno de estos grupos actuales. El nombre de la especie rinde homenaje al paleontólogo español Salvador Moyà-Solà por su contribución al estudio de la evolución de los mamíferos.

El hallazgo también ha permitido conocer mejor cómo era el entorno en el que vivía esta especie hace casi 16 millones de años. En aquella época, la zona del actual Vallès-Penedès presentaba un clima cálido con lagunas poco profundas, humedales y bosques frondosos. En ese ecosistema convivían cocodrilos, serpientes tropicales, peces, anfibios y numerosos mamíferos prehistóricos. Los investigadores consideran que las condiciones del terreno favorecieron la conservación de los fósiles y seguirán trabajando en el yacimiento de Els Casots para reconstruir la biodiversidad de este periodo del Mioceno.

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