Mario Sánchez, tecnólogo de los alimentos, sobre la creatina de Mercadona: "No merece la pena que la compres"
El especialista en nutrición analiza la composición del nuevo suplemento que se vende en los supermercados y explica por qué él elegiría otra opción

Mario Sánchez, creador de Lo del Comer, analiza la composición de la creatina que vende Mercadona y explica por qué desaconseja su compra.
La creatina lleva tiempo saltando de las tiendas especializadas y los gimnasios a un público mucho más amplio. Su presencia en los lineales de Mercadona es quizá una de las mejores pruebas. Pero que resulte fácil añadirla a la cesta de la compra junto a la leche o los huevos abre otra pregunta: ¿merece la pena la creatina que vende Mercadona?
Mario Sánchez, tecnólogo de los alimentos, especialista en nutrición y creador de Lo del Comer, ha dedicado uno de sus últimos vídeos a analizar el producto. Su conclusión es contundente: "No merece la pena que lo compres, pero no por el precio como mucha gente está diciendo, sino por su calidad o su composición nutricional".
Su principal reparo aparece al mirar la lista de ingredientes. Frente a los suplementos compuestos solo por creatina monohidrato, el producto que se comercializa en Mercadona incorpora también creatina fosfato, calcio y fósforo. Para Sánchez, esos añadidos hacen que resulte menos interesante frente a otras opciones disponibles en el mercado.
La creatina de Mercadona en realidad no es Hacendado
El primer detalle que señala Sánchez tiene poco que ver con su composición. Aunque se hable de ella como la "creatina de Mercadona", no pertenece a Hacendado.
Según muestra el especialista al revisar el envase, el producto está fabricado por Laboratorios Insa Diet, de Leganés (Madrid). "Se vende en Mercadona pero no es de su propia marca", puntualiza.
Sánchez se fija primero en que el producto no muestra sellos como Creapure o Crea Vitalis, certificaciones que, según explica, ofrecen garantías adicionales sobre determinados estándares de la materia prima. Su ausencia no implica por sí misma que una creatina sea insegura o de mala calidad, pero el experto considera que aporta menos información al consumidor sobre el producto que está comprando.
Qué lleva la creatina de Mercadona
Aquí está el principal argumento de Sánchez para desaconsejar su compra.
La fórmula contiene creatina monohidrato, creatina fosfato, calcio y fósforo. El tecnólogo destaca que la creatina monohidrato es la forma que concentra gran parte de la evidencia científica disponible y considera preferible buscar suplementos que la incorporen como único ingrediente.
La creatina fosfato tampoco convierte, según explica, el suplemento en una opción superior. "No hay tanta evidencia científica sobre que el hecho de ingerir la creatina ya en forma de fosfato nos vaya a tener más beneficios", señala.
El problema para Sánchez está también en que, a partir de la información que ofrece el producto, el consumidor no puede conocer qué proporción corresponde a creatina monohidrato y cuál a creatina fosfato.
La etiqueta aporta un dato que permite al especialista hacer otro cálculo. Según explica en el vídeo, una dosis de 4,2 gramos de producto proporciona alrededor de 3 gramos de creatina.
A partir de esas cantidades, Sánchez calcula que alrededor del 70-71,5% del contenido de la dosis corresponde a creatina, mientras que el resto procede fundamentalmente de los otros componentes de la fórmula.
Esto tampoco significa que el calcio o el fósforo sean ingredientes peligrosos. El propio experto insiste en ello: son minerales necesarios para el organismo. Su crítica es otra: considera innecesario incorporarlos a un suplemento que el consumidor compra buscando creatina, puesto que pueden obtenerse mediante la alimentación.
Para Sánchez, resulta preferible una composición mucho más sencilla: "Casi todos los formatos comerciales de calidad incluyen 100% creatina monohidrato y ya está, no necesitas complicarte más".
El precio puede ser uno de sus grandes atractivos a primera vista. Sánchez señala que el bote de 200 gramos cuesta 8 euros, lo que equivaldría a unos 40 euros por kilo si todo su contenido fuera creatina.
Ahí introduce un matiz. Como cada 4,2 gramos de producto aportan alrededor de 3 gramos de creatina, calcula que el precio por kilo de creatina real supera los 50 euros. En el vídeo sitúa la cifra alrededor de los 57,55 euros.
Aun así, el tecnólogo tampoco presenta el precio como el gran problema. Más adelante reconoce que es caro, pero "no excesivamente caro comparado con otras creatinas". Su objeción vuelve a estar en lo que recibe el consumidor a cambio: una mezcla en la que desconoce cuánto corresponde a cada tipo de creatina y que carece de los sellos de calidad que él valora.
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Patricia de la Torre
Qué recomienda mirar Mario Sánchez al comprar creatina
La recomendación que atraviesa todo su análisis es bastante sencilla: buscar creatina monohidrato como único ingrediente y, si se desea un grado adicional de certificación, comprobar la presencia de sellos de calidad reconocidos.
Sánchez recuerda además que hablamos de un suplemento opcional. La creatina cuenta con una amplia investigación en torno al rendimiento físico y la fuerza, pero eso tampoco convierte su consumo en una necesidad para toda la población.
El tecnólogo sí considera que, una vez tomada la decisión de suplementar, merece la pena elegir una opción que permita saber con mayor precisión qué estamos tomando.
Y ahí está la razón por la que su valoración de la propuesta de Mercadona resulta tan negativa. No critica la creatina como suplemento ni afirma que los minerales añadidos sean perjudiciales. Lo que cuestiona es pagar por una fórmula que, a su juicio, ofrece menos claridad y una composición menos interesante que muchas alternativas basadas solo en creatina monohidrato.
Su conclusión al final del vídeo vuelve a ser rotunda: "De Mercadona creo que es la peor que he visto con diferencia". Y añade que, aunque el fósforo y el calcio sean minerales necesarios, pueden obtenerse de forma mucho más económica a través de los alimentos.