Una abuela revela el secreto de las croquetas de pescado que adoran sus nietos: "La dejamos toda la noche en la nevera"

Yaya Pili comparte la receta de croquetas de pescado favorita de sus nietos, elaborada con rape, langostinos y huevo duro, y desvela el reposo que ayuda a conseguir una masa firme y fácil de trabajar

Yaya Pili prepara las croquetas de pescado favoritas de sus nietos y deja reposar la masa entre ocho y diez horas para facilitar el formado antes de la fritura.@yayapilii

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Las recetas de las abuelas guardan pequeños gestos capaces de transformar platos sencillos en bocados que toda la familia espera. Yaya Pili, una abuela cocinera que comparte sus elaboraciones en redes sociales, tiene uno de esos platos: sus croquetas de pescado, que presenta como "la receta favorita de mis nietos".

Su propuesta cambia los rellenos más clásicos por una combinación marinera de rape, langostinos y huevo duro. El gran secreto aparece tras preparar la bechamel. Yaya Pili tapa la masa y la lleva a la nevera durante varias horas antes de formar las croquetas.

"La dejaremos toda la noche en la nevera. Hasta mañana", explica durante la preparación. En las indicaciones de la receta aconseja un reposo de entre ocho y diez horas. El frío aporta consistencia a la masa y facilita el trabajo del día siguiente.

Las croquetas de pescado de la abuela llevan rape, langostinos y huevo duro

Primero sala el rape y los langostinos y los cocina en una sartén. Los langostinos requieren alrededor de 30 segundos por cada lado, según las instrucciones que acompañan a su receta. Para el rape reserva entre uno y dos minutos por cada cara.

Después llega el picado. "Vamos a ir cortando en trocitos pequeños", cuenta mientras prepara el relleno. A continuación incorpora un huevo duro también picado.

De esta forma consigue una mezcla con tres protagonistas que aportan texturas diferentes. El rape ofrece una carne firme, los langostinos suman su sabor característico y el huevo duro completa la combinación.

Todo queda preparado para incorporarse a una bechamel que Yaya Pili cocina aprovechando la misma sartén.

La receta continúa con un gesto práctico: Yaya Pili utiliza la sartén del pescado para elaborar la bechamel.

Primero incorpora mantequilla, un pequeño chorro de aceite y harina de trigo. Después comienza a añadir la leche a fuego medio mientras remueve la mezcla.

"Vamos a ir echando la leche", explica. La clave está en incorporarla poco a poco hasta conseguir una textura espesa y adecuada para las croquetas.

Cuando la bechamel adquiere cuerpo, Yaya Pili añade el picado que había reservado: rape, langostinos y huevo duro. Todo se integra hasta formar una masa uniforme.

La textura adquiere aquí un papel decisivo. Una masa con cuerpo facilita el formado de cada pieza después del reposo y permite conseguir ese contraste tan buscado entre un interior cremoso y una cobertura crujiente.

El secreto de las croquetas de pescado de la abuela está en el reposo

El paso que Yaya Pili destaca llega justo después de terminar la masa. La preparación pasa a un recipiente, queda tapada y entra en la nevera.

"La dejaremos toda la noche en la nevera. Hasta mañana", señala la abuela.

Recomienda entre ocho y diez horas de reposo para conseguir una masa fácil de manejar. Durante ese periodo, el frío aporta firmeza y prepara la mezcla para el formado.

El truco resulta sencillo: preparar la masa por la tarde o por la noche y continuar la receta al día siguiente.

El reposo convierte así el tiempo en uno de los ingredientes esenciales de estas croquetas. Tras varias horas en frío, la masa adquiere una consistencia que permite tomar cada porción y darle forma con mayor facilidad.

La segunda parte comienza batiendo los huevos destinados al rebozado. Después toma pequeñas cantidades de masa y forma cada croqueta con las manos.

Cada pieza pasa por huevo batido y pan rallado. El procedimiento crea la cobertura que adquirirá un tono dorado durante la fritura y aportará el contraste crujiente frente a la cremosidad del relleno.

Tras formar todas las piezas, llega otro de los consejos de Yaya Pili: prestar atención a la temperatura del aceite.

"Y ahora, con el aceite muy caliente, freiremos las croquetas", explica Yaya Pili antes de introducirlas en la sartén.

La fritura transforma el rebozado de huevo y pan rallado en una cobertura dorada, mientras el interior recupera temperatura y conserva la textura cremosa de la bechamel.

El resultado reúne varios sabores en un solo bocado. El rape aporta consistencia, los langostinos refuerzan el perfil marinero, el huevo duro completa el relleno y la bechamel une todos los ingredientes.

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La propia Yaya Pili se encarga de comprobar el resultado al final del vídeo. Prueba una de las croquetas y ofrece un veredicto breve: "Bueno, está delicioso".