Poner cinta adhesiva en los tomates: para qué sirve y por qué lo recomiendan los expertos
¿Por qué la posición de un tomate puede cambiar cuánto se arruga en solo tres días? Una prueba con 36 pares comparó la pérdida de peso al guardarlos boca abajo o con la zona del tallo hacia arriba.

Tomates con cinta adhesiva
Dos expertos culinarios han probado esta forma de conservar los tomates: J. Kenji López-Alt, autor de The Food Lab y antiguo director culinario de Serious Eats, y Adam Dolge, cocinero de pruebas y graduado en el Culinary Institute of America. López-Alt utilizó 72 tomates y los dividió en 36 parejas: guardó uno de cada pareja boca abajo y el otro con la zona del tallo hacia arriba. Después de tres días, los primeros habían perdido entre un 1 % y un 2 % de su peso, mientras que la pérdida de los segundos llegó hasta el 7 % (Food & Wine; Serious Eats).
El método que destacó entre ocho formas de conservar tomates

Tomates de invernadero
¿Puede un trozo de cinta adhesiva evitar que un tomate pierda antes su firmeza? Una comparación de ocho formas de conservación apunta a que cubrir la zona donde estaba unido el tallo puede ayudar a mantener su jugosidad durante más tiempo. En la prueba, realizada con tomates de invernadero, este fue el único sistema que los mantuvo en buenas condiciones durante los nueve días del ensayo. El resultado no garantiza que cualquier tomate aguante ese tiempo, ya que también influyen la variedad, el punto de maduración, la temperatura y su estado inicial. (Food & Wine).
Para qué sirve poner cinta adhesiva en los tomates

Tomates con cinta adhesiva
Cuando el tomate se separa de la planta queda una pequeña cicatriz en el lugar donde estaba unido el tallo. El truco consiste en tapar únicamente esa zona con un trozo de cinta para crear una barrera que limite la salida de humedad. De esta manera se intenta retrasar la pérdida de firmeza y la aparición de una piel arrugada. (Serious Eats).
La técnica ha sido probada por Adam Dolge, cocinero de pruebas, periodista gastronómico y graduado en el Culinary Institute of America, y por J. Kenji López-Alt, especialista culinario y antiguo director culinario de Serious Eats. Ambos observaron que cubrir la cicatriz ayudaba a conservar la jugosidad.
La cinta no detiene la maduración ni protege contra cualquier forma de deterioro. Su posible utilidad se limita a cubrir una vía inicial de pérdida de agua. Un tomate golpeado, demasiado maduro o parcialmente podrido no recuperará su estado por tapar la zona del tallo.
Cómo pierde agua un tomate después de recogerlo

Beneficios y contraindicaciones del tomate
La piel del tomate actúa como una barrera, pero no es totalmente impermeable. Una investigación publicada en Plant Physiology analizó 398 variedades y líneas de tomate y confirmó que la cicatriz del tallo puede representar una vía importante de salida de agua en algunas variedades durante los primeros días posteriores a la cosecha.
El tejido de esa zona comienza a sellarse de manera natural y su influencia disminuye durante la primera semana. A partir de entonces, la mayor parte de la transpiración se produce a través de poros microscópicos asociados a la cutícula, la capa exterior que protege el fruto.
Durante la segunda semana, más del 75 % de la pérdida de agua procedía de la piel en todas las variedades examinadas. Estos resultados respaldan el mecanismo que explicaría el truco, pero también marcan su límite. Tapar la cicatriz puede reducir la evaporación por esa zona, especialmente al principio, aunque no impide que el tomate continúe perdiendo agua por el resto de la superficie
Qué ocurrió al comparar ocho formas de guardarlos

Adam Dolge comparó ocho métodos de conservación con tomates del mismo tipo y próximos al punto de maduración. Los dejó sin mover durante una semana y continuó la observación hasta el noveno día. Para valorar cada método tuvo en cuenta el aspecto, la firmeza y el sabor. (Food & Wine).
Los resultados mostraron diferencias entre los sistemas:
- Los tomates con cinta sobre la cicatriz del tallo permanecieron firmes, jugosos y sin moho durante los nueve días.
- Los guardados sobre la encimera sin cinta se mantuvieron bien durante unos seis días, especialmente cuando la parte del tallo estaba hacia abajo.
- Los introducidos en una bolsa cerrada comenzaron a presentar golpes, partes blandas y moho después del quinto día.

Tomates en bolsa de plástico
- Los colocados sobre una rejilla conservaron el sabor, pero las barras terminaron marcando y rompiendo la piel.
- Los refrigerados sin protección empezaron a perder firmeza desde el segundo día.
Se trata de una comparación culinaria, no de un estudio científico controlado. El autor no detalla cuántos tomates destinó a cada sistema y reconoce que los resultados podrían cambiar con otras variedades o con frutos recogidos directamente de la planta.
La prueba partía de un experimento anterior de J. Kenji López-Alt. El especialista utilizó 36 pares de tomates y obtuvo el mismo resultado en todos: los que tenían la cicatriz tapada se mantenían jugosos aunque estuvieran colocados con esa parte hacia arriba. También comprobó que los tomates guardados boca abajo durante tres días perdían entre un 1 % y un 2 % de su peso, frente a un máximo del 7 % entre los situados con el tallo hacia arriba. (Serious Eats).
Cómo colocar la cinta sin estropear el tomate

Cinta adhesiva
Las fuentes culinarias hablan de un trozo pequeño de cinta sobre la cicatriz, pero no especifican un tipo de adhesivo certificado para entrar en contacto con alimentos. Por prudencia, solo debería aplicarse sobre la piel intacta, nunca sobre grietas, cortes o partes dañadas, y habría que retirarlo completamente antes de lavar el tomate.
El procedimiento sería el siguiente:
- Escoger un tomate entero, seco y sin partes blandas.
- Retirar únicamente los restos de tallo que sobresalgan, sin arrancarlos con fuerza.
- Cubrir la cicatriz con un trozo pequeño de cinta.
- Guardar el tomate sobre una superficie lisa, lejos del sol directo.
- Revisar su estado y retirar la cinta antes de utilizarlo.

Tomates
La FDA aconseja evitar los tomates dañados o parcialmente deteriorados. Si aparece moho, se recomienda desechar el alimento. Una pequeña magulladura puede recortarse antes de preparar el fruto, pero la cinta no debe utilizarse para ocultar daños ni prolongar el consumo de un tomate en mal estado.

Grifo de cocina
Antes de consumirlo se debe retirar el adhesivo y lavar el tomate entero bajo agua potable corriente. La FDA desaconseja dejarlo en remojo o utilizar jabón, detergente o productos comerciales para lavar frutas y verduras.
Cuándo guardarlos fuera o dentro de la nevera

Nevera
El lugar de conservación depende del punto de maduración y del tiempo que falte para consumirlos:
- Si todavía están madurando: deben permanecer a temperatura ambiente y fuera de la luz solar directa.
- Si están maduros y se comerán pronto: pueden mantenerse en un lugar fresco, seco y ventilado.
- Si están completamente maduros y no se van a consumir de inmediato: la nevera puede frenar su deterioro, aunque conviene sacarlos antes de servirlos para que recuperen la temperatura ambiente. (Universidad de Nebraska).
La refrigeración prolongada puede perjudicar el aroma. Un estudio publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences relacionó el almacenamiento en frío durante siete días con una reducción de los compuestos volátiles responsables de buena parte del sabor del tomate. Una estancia breve puede ser preferible a dejar que un fruto muy maduro se estropee, pero no es la mejor opción para los que todavía necesitan madurar.
La cinta adhesiva puede ayudar a conservar la jugosidad porque cubre una vía inicial de pérdida de agua. Los resultados de las pruebas culinarias son favorables, aunque todavía no existe un estudio científico que haya evaluado específicamente este truco doméstico.
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