¿Cómo reaccionarías? Una familia de osos se adueña de una piscina privada y 'convive' con sus dueños
Los ejemplares acuden varias veces por semana para refrescarse, jugar con flotadores y descansar dentro del agua

Los osos bañándose en la piscina.
Una pareja de Monrovia, en el condado de Los Ángeles, California, comparte desde hace varios años su jardín y su piscina con una familia de osos negros que visita la propiedad varias veces por semana. Brian Gordon y Ricardo Martínez viven en una zona situada junto a las montañas de San Gabriel y próxima al Bosque Nacional de Los Ángeles, donde los avistamientos de estos animales forman parte del día a día. Los propietarios han grabado numerosas escenas de los ejemplares bañándose, jugando en el agua e incluso descansando en la piscina.
Cuando Gordon se enteró que había osos en los alrededores de la vivienda que estaba a punto de comprar, su primera reacción fue de preocupación. Sin embargo, con el paso del tiempo, la pareja adoptó una estrategia basada en mantener la distancia y permanecer dentro de casa cuando los animales se acercan. Al principio intentaban ahuyentarlos mediante gritos y bocinas de aire, e incluso utilizaron en alguna ocasión una pistola de paintball con proyectiles de goma blanda, aunque posteriormente optaron por no hacerlo. Su condición es que los animales no entren en la vivienda ni accedan a la basura o a alimentos dejados en el exterior.
Entre los ejemplares que visitan habitualmente la propiedad se encuentran Maddie, Punky y Nappy, a los que la pareja ha identificado por sus características y comportamiento. Maddie comenzó a aparecer en 2023 y posteriormente regresó acompañada de sus crías, mientras que Punky se hizo conocida por jugar con los flotadores de la piscina cuando era más pequeña. Nappy, por su parte, destaca por quedarse dormida durante horas dentro del agua, apoyando la cabeza sobre los escalones. Las imágenes de estas visitas se publican en la cuenta de Instagram @poolbearlife, donde la pareja muestra distintos momentos de su relación con la fauna de la zona.
La presencia de osos negros en áreas residenciales se ha convertido en un fenómeno habitual en determinadas zonas de California. Según Wilson Sherman, investigador de la Universidad de California en Los Ángeles, el estado cuenta con más de 60.000 ejemplares y los animales son capaces de adaptarse a entornos habitados por personas. El especialista también advierte de la importancia de mantener límites entre humanos y fauna salvaje y de evitar que tengan acceso a comida o basura. La pareja, por su parte, reconoce que la forma en la que gestiona estas visitas responde a las circunstancias concretas del lugar en el que vive y no pretende presentarla como una fórmula aplicable a cualquier situación.