El nuevo objeto de deseo de los influencers: conseguir un sitio en el paseo de Shakira
la Lolita, Marta Díaz, Mar Lucas, Paula Echevarría y Alice Campello ya han formado parte del selecto grupo que acompaña a la colombiana en uno de los momentos más virales de sus conciertos madrileños
Paula Echevarría y su hija Daniella Bustamante, preparadas para el paseo de Shakira
Ya no basta con conseguir una entrada para Shakira. Hay un lugar bastante más exclusivo en su residencia madrileña y no se compra en Ticketmaster: caminar junto a la cantante mientras se dirige al escenario.
Son los llamados "caminantes". Enfundados en capas metalizadas y gafas futuristas, acompañan a la colombiana durante su entrada mientras las pantallas gigantes permiten al público jugar a reconocer caras. Y entre los elegidos se está colando buena parte del quién es quién de las redes sociales españolas.
El primer concierto arrancó con nombres como Chanel y Vicco. Pero el asunto empezó a ponerse serio para el mundo influencer la segunda noche. Lola Lolita caminó junto a Shakira acompañada por Paula Echevarría y Daniella Bustamante. La reacción de Lola resumió bastante bien el premio: aseguró después que ya podía "morir en paz".
De Marta Díaz a Alice Campello
La tercera noche elevó todavía más el listón digital. Marta Díaz, Mar Lucas, Lucía Bellido, Jedet y Nia Correia aparecieron entre los caminantes. Cada nueva cita empezó entonces con una pregunta añadida a las habituales sobre canciones o invitados: ¿quién caminará hoy con Shakira?
No todos llegan allí de la misma manera. La caminata forma parte del espectáculo internacional de Shakira y también participan seguidores seleccionados previamente mediante su web y concursos digitales. Los elegidos son citados horas antes, divididos en grupos y vestidos con el característico uniforme plateado.
Pero en Madrid las celebrities y los creadores de contenido han terminado convirtiendo el paseo en algo parecido a una primera fila en movimiento. Cada aparición genera vídeos, fotografías y publicaciones que estiran el chicle del concierto. Y sí, la comparación resulta inevitable: La Casita de Bad Bunny. Aunque tampoco son lo mismo.
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Isabel de Dios
El espacio del puertorriqueño acabó envuelto en una fuerte polémica durante sus conciertos españoles por la selección de mujeres jóvenes y con cuerpos ajustados a cánones físicos muy concretos. Las críticas llegaron precisamente porque entre las desconocidas escogidas abundaba un perfil determinado, mientras la zona se completaba con celebrities.
El paseo de Shakira juega otra partida: mezcla cantantes, actores, influencers y seguidores anónimos y forma parte de la entrada al espectáculo, no de un segundo escenario VIP. Aunque, viendo algunos de los elegidos, tampoco parece que la loba haya tenido precisamente mala vista.
Quedan conciertos por delante y, con ellos, nuevos nombres para una pasarela que ya genera su propia expectación. Estar entre el público está muy bien. Caminar con la loba se ha convertido en otra liga.