La Policía detiene a dos cerditos fugitivos y les imputa un delito de lo más insólito
Dos pequeños animales escaparon de su dueño y protagonizaron una persecución por las calles de Carolina del Sur. Los agentes terminaron capturándolos y publicaron un parte policial que ha desatado las carcajadas

Dos cerditos trajeron por la calle de la amargura a dos policías en EEUU
Hay delincuentes que huyen en coches robados, otros que intentan escapar por los tejados y luego están los dos cerditos de Carolina del Sur, que optaron por salir corriendo sobre sus cuatro patas. La Policía de Beaufort tuvo que perseguirlos por las calles de la localidad y acabó anunciando su detención con unos cargos bastante peculiares por no someterse voluntariamente al imperio de la ley.
Los protagonistas de esta insólita persecución recibieron el apodo de "Bacon Bits", algo así como "trocitos de beicon". Los dos animales habían escapado de su propietario y decidieron darse una vuelta por la ciudad, sin mostrar demasiado interés por las órdenes de los agentes que intentaban atraparlos.
Una vecina, Kate Morrison, grabó la escena. En las imágenes se ve a dos policías uniformados corriendo detrás de los pequeños fugitivos, que cambian de dirección constantemente entre chillidos y aprovechan su tamaño para complicarles el trabajo. La persecución, más propia de una película de dibujos animados que de una intervención policial, terminó circulando por las redes sociales.
Unos delincuentes con mucho morro
Pero lo mejor llegó después. Lejos de limitarse a comunicar que los animales habían sido recuperados, el Departamento de Policía de Beaufort decidió redactar un particular parte de sucesos.
Los sospechosos eran "Bacon Bits". Su infracción, "huir y chillar". Y el resultado de la operación, su devolución a los propietarios. Los agentes añadieron que no se había producido ningún daño, jugando en inglés con la semejanza entre las palabras "ham" (jamón) y "harm" (daño).

El reporte policial en su cuenta de Facebook
La Policía también calificó a los cerditos como pequeños delincuentes habituales, mediante otro juego de palabras con "criminales" y "jamón". Todo formaba parte de una broma: ninguno de los animales fue acusado de delito alguno.
Los agentes Poulin y Barbery recibieron el agradecimiento público del departamento por su perseverancia durante la persecución. La propia Policía reconoció que las imágenes grabadas por la testigo eran tan divertidas que apenas necesitaban comentarios.
Finalmente, los dos fugitivos fueron capturados sin sufrir lesiones y regresaron con su dueño. Tampoco hubo heridos entre los policías. Faltaría más.