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El PSOE de Valencia se pone del lado de los gorrillas y acusa a Catalá de "perseguir a los débiles"
Los concejales socialistas critican la medida anunciada por la alcaldesa de Valencia y se llevan un choque de realidad: "Los gorrillas extorsionan y no se tiene que permitir" o "¿Entonces el trabajador obligado a pagarles es un poderoso?"

Los conejales del PSOE de Valencia Elisa Valía y Borja Sanjuán
La batalla política por la seguridad en Valencia ha encontrado un nuevo frente: los gorrillas. Y lo que parecía una cuestión de orden público se ha convertido en un choque ideológico en el que el PSOE ha decidido situarse enfrente de la ofensiva anunciada por la alcaldesa, María José Catalá, aunque los socialistas no han tenido mucho éxito en su estrategia y han recibido un alud de críticas.
María José Catalá fue clara: “En Valencia se acabó mirar hacia otro lado. Los gorrillas son un problema real y este Gobierno lo está abordando como es debido: aplicando la ley y defendiendo a los vecinos. 276 denuncias en una semana. Y vamos a seguir”. El mensaje no dejaba espacio a la ambigüedad: mano firme frente a una práctica que muchos vecinos consideran extorsionadora.
La reacción del PSOE de Valencia no se hizo esperar y los concejales socialistas Borja Sanjuán y Elisa Valía acusaron a la alcaldesa María José Catalá de actuar con doble rasero: “Siempre fuerte con los débiles y débil con los poderosos”. Un marco discursivo clásico: presentar la actuación contra los gorrillas como una persecución a personas vulnerables. Sin embargo, la respuesta en redes sociales no fue precisamente favorable a los ediles socialistas.
Decenas de comentarios replicaron el argumentario del PSOE de Valencia con una pregunta directa: “¿El currante que tiene que soltar un euro al gorrilla de turno porque si no le raya el coche está en el equipo débil o en el poderoso?” Otros usuarios fueron más contundentes y apoyaban la medida de María José Catalá frente a los ediles socialistas: “Qué tontería, los gorrillas extorsionan y no se tiene que permitir”. “No sé en qué barrio vives, pero te invito a que vengas al mío y veas la realidad. ¿Desde cuándo hemos de pagar por aparcar en nuestra calle bajo amenazas? En barrios de gente obrera hay que pagar a los gorrillas o igual le rayan el coche”, señalaban al portavoz del PSOE, Borja Sanjuán. El malestar vecinal, especialmente en zonas populares, aflora con fuerza cuando se aborda este asunto. Para muchos residentes, no se trata de pobreza o exclusión social, sino de una práctica coercitiva normalizada durante años, pero los socialistas prefieren ponerse del lado de los gorrillas y sus abusos que del trabajador o vecino obligado a pagarles.