Presión fiscal
Los españoles soportan hoy 10 euros diarios más en impuestos que antes de la llegada de Sánchez al Gobierno
Un informe alerta de un aumento sostenido de la carga fiscal y del impacto creciente sobre la clase media en España

(Foto de ARCHIVO) El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y María Jesús Montero en el Congreso.
El debate sobre la presión fiscal vuelve a primer plano en España tras la publicación de nuevos análisis que apuntan a un incremento sostenido de los impuestos en los últimos años. Según distintas estimaciones, cada ciudadano soporta hoy una carga equivalente a unos 10 euros más al día respecto a etapas anteriores, una cifra que resume el impacto acumulado de subidas tributarias, cotizaciones y efectos indirectos como la inflación.
Uno de los informes que ha reavivado la discusión es el conocido como “Impuestómetro 2026”, elaborado por el Instituto Juan de Mariana. El estudio concluye que los hogares españoles pagan actualmente más que nunca, con un aumento medio anual de 1.657 euros por familia y alrededor de 682 euros por persona. Estas cifras reflejan, según sus autores, un incremento relevante en la recaudación desde 2018.
El documento apunta a que este aumento no responde únicamente a subidas directas de impuestos, sino también a decisiones como la no actualización del IRPF en un contexto de inflación elevada, lo que ha empujado a muchos contribuyentes a tramos superiores sin que su poder adquisitivo haya crecido en la misma proporción. A esto se suman cambios en cotizaciones sociales y otras figuras tributarias que, en conjunto, han elevado la carga sobre trabajadores y empresas.
Los datos de Eurostat sitúan la recaudación en España en niveles récord. En 2024, los ingresos por impuestos y cotizaciones alcanzaron los 591.679 millones de euros, lo que supone el 37,1% del PIB. Se trata de una cifra sin precedentes en la serie histórica y que consolida la tendencia al alza iniciada tras la pandemia. En comparación, hace una década la recaudación era notablemente inferior, tanto en términos absolutos como en peso sobre la economía.
Además, la evolución española contrasta con la de otros países europeos. Mientras que en España la presión fiscal ha aumentado en los últimos años, la media de la Unión Europea ha experimentado un ligero descenso en el mismo periodo. Este diferencial sitúa al país entre los que más han incrementado su carga tributaria reciente, especialmente en lo que respecta a los impuestos ligados al trabajo.
El informe también pone el foco en cómo se distribuye esta presión fiscal a lo largo de la vida. Según sus estimaciones, un ciudadano medio puede llegar a pagar más de 460.000 euros en impuestos a lo largo de su trayectoria laboral, una cantidad que equivale a varias décadas de salario completo. En el caso de los sueldos más frecuentes, el peso de los impuestos puede llegar a representar cerca de 30 años de ingresos íntegros destinados al pago al Estado.
Otro de los elementos clave es la llamada “cuña fiscal”, que mide la diferencia entre el coste total de un trabajador para la empresa y lo que finalmente recibe en su bolsillo. En España, esta diferencia es especialmente elevada, lo que refleja el peso de cotizaciones, IRPF y otros gravámenes.
En este contexto, el debate político y económico sobre el nivel de impuestos sigue abierto, con posiciones enfrentadas sobre si el incremento responde a una necesidad de financiar el gasto público o si, por el contrario, supone una carga excesiva para la clase media y el tejido productivo.