OPINIÓN
Viviendas de inteligencia artificial
Vamos a tener “viviendas de inteligencia artificial”, porque con trabajo real el Gobierno actual ha sido incapaz de conseguir poner viviendas a disposición de los españoles.

Vista del Residencial Les Naus en Alicante.
Buenos días. Feliz fin de semana. Nos abrimos a despedir este mes de abril, a la vez que empezamos a vislumbrar la llegada de mayo, ese mes tan especial, tan lleno de vida, que se nos acerca andando elegantemente entre flores y suelos verdes del campo.
Mayo se llenará de eventos que tienen que ver con costumbres cristianas, comuniones, bodas, bautizos y celebraciones de vírgenes que vinieron a hacer que nuestra vida tuviera un norte y, en mitad del mes, San Isidro Labrador, una festividad puramente del campo, que he tenido muchas veces la oportunidad de celebrar en distintos puntos de la geografía española.
Les contaré que en estos días nuestro presidente dio una instrucción a la I. A. para que esta creara viviendas, ya que él, en los últimos años, ha prometido la construcción o “liberación” de algunos cientos de miles de viviendas para ponerlas a disposición de los españoles que las necesitan, pero nada pudo conseguir en este terreno.
La I. A. le ha mandado una respuesta a la instrucción: “Implica a las comunidades autónomas. Convierte este deseo en un decreto. Dótalo de unos millones que no les vas a hacer llegar. Exígeles que cumplan el objetivo bajo la amenaza de denunciar a los distintos gobiernos autónomos; no te preocupes, que la mayoría son del PP.” Así que vamos a tener “viviendas de inteligencia artificial”, porque con trabajo real el Gobierno actual ha sido incapaz de conseguir poner viviendas a disposición de los españoles.
De las cosas que he leído en estos días, me ha llamado la atención que puedan existir viviendas unifamiliares y adosados de protección oficial. No es que yo tenga nada en contra de nadie, sino que creo que es demasiado permisiva la normativa que se aplica a la protección oficial. Pongamos sentido común, deberían ser urbanizaciones que aprovechen al máximo el terreno y que provoquen que se dé vivienda a un gran número de familias. Esto provocará que las viviendas sean de menor coste y podrán acceder muchas más familias.
Voy a poner un ejemplo muy claro que se ha producido en nuestro Alicante. Se le da categoría de protección oficial a una edificación que tiene piscina, con el espacio de ocio oportuno, cuando la playa está a un paseo de menos de diez minutos andando. ¿No era lógico aprovechar el espacio para mejorar el número de viviendas construidas? Habría que explicar a algunos que estamos en una situación de crisis de la vivienda, necesitamos un buen número y, además, que sea accesible económicamente a la mayoría de las familias. ¿Cómo podemos llamar "vivienda de protección oficial" a unas viviendas que valen más de trescientos mil euros? Imagino que la protección oficial es para el que las vende, porque es para protegerlo de verdad.
Comprendo lo bonito que es una urbanización con todo tipo de lujos, pero hay que bajar a la realidad. Necesitamos soluciones de vivienda para las familias y no todas ingresan tres mil euros al mes para poder dedicar mil euros al pago de hipotecas, esta es la realidad.
He tenido la suerte de crecer en una vivienda de la “protección oficial” de otro tiempo, en aquel entonces se llamaba “Obra Sindical del Hogar”, y no estoy traumatizado por no haber vivido en una urbanización con piscina. Aquellas casas dieron “techo” a millones de familias que precisaban una solución habitable.
El aumento del parque de viviendas y la seguridad del respeto a la propiedad privada, modificando leyes para que no permitan la “ocupación”, harán que el mercado vuelva a normalizarse.
He escuchado a algún político decir que nadie debería tener en propiedad más que la vivienda en la que vive, que no hay derecho a que algunos tengan diez viviendas y otros ninguna. Dicho de otro modo, nadie debería, en esta sociedad, esforzarse para tener éxito y conseguir recursos económicos que le lleven a tener propiedades. El que se esfuerce que reciba lo mismo que el que no se esfuerza, por lo visto así haremos una sociedad mejor. Me lo podían haber dicho cuando tenía dieciséis años, porque llevo cincuenta años trabajando, estudiando y aportando para dar lo mejor, privándome de otras cosas, otros ocios… La mañana del sábado, a primera hora, estaba estudiando, pero según estos politicuchos, eso no debe tener recompensa económica y, si la tiene, me deben “crujir” a impuestos.
Cambiando de tema, ¿se acuerdan ustedes de que les dije que el tamaño de los titulares de las noticias marca la trascendencia de las mismas y nuestra respuesta? Bueno, pues si observan las noticias de la guerra con Irán, el Líbano, etc., verán que ya tienen un tamaño medio, tirando a pequeño. Ya hemos “normalizado” que Trump se enfrente a Irán. Allí siguen ellos discutiendo quién tiene derecho a pasar por el estrecho de Ormuz.
En el terreno del deporte tenemos dos noticias importantes, por un lado, nuestro tenista de referencia, Alcaraz, tiene una lesión importante que le alejará de las pistas unas semanas… quizá meses, y, por otro, también se aleja, pero de la cabeza de la liga, el Real Madrid. Este año cumple su objetivo de distanciarse del Barcelona muchos puntos, pero creo que han aplicado mal el objetivo. Entiendan que esta crítica está hecha por un merengón, servidor de ustedes.
Disfruten del fin de semana. Ya saben que abril se despide con “inestabilidades”, pero ya tendremos tiempo de disfrutar de sol y naturaleza. Yo me voy al mercado a hacer mi peculiar recolecta de fruta y verdura que, reconozco, es más cómoda que hacerla en el campo. Aprovechen el descanso para dedicar el tiempo a la familia, ese entorno cercano que nos cuida y nos mima, y del que debemos cuidar.
Como siempre, servidor de ustedes…