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Modelo pescadería

Juan Roig cambia la venta de pescado en Mercadona: así es el nuevo modelo que ya llega a las tiendas

La cadena valenciana impulsa un sistema basado en producto en bandeja, más rapidez en compra y un enfoque centrado en el consumo real en casa

Un cliente revisa el nuevo formato de pescado en bandejas de Mercadona.

Un cliente revisa el nuevo formato de pescado en bandejas de Mercadona.

Ramón Martínez
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Mercadona mueve ficha en una de sus secciones más tradicionales. La compañía ha decidido dar un giro a su modelo de pescadería tras años de pruebas internas y análisis del comportamiento del cliente. El objetivo es claro: mejorar la frescura, la calidad y la experiencia de compra en torno a un producto clave en la cesta de los hogares.

La decisión no nace de un cambio puntual, sino de un proceso de escucha y revisión profunda. Durante los últimos años, la cadena ha recopilado miles de datos procedentes de encuestas, pruebas y opiniones recogidas directamente en tienda. La conclusión era evidente: aunque el producto evolucionaba, la experiencia en casa no siempre cumplía las expectativas del consumidor.

Con ese punto de partida, Mercadona ha optado por replantear la forma de vender pescado poniendo el foco no solo en el momento de compra, sino también en cómo se cocina, se conserva y se consume. Es ahí donde entra en juego el nuevo modelo.

La principal novedad es la apuesta por el pescado en bandeja, un sistema que permite reducir al máximo el tiempo desde que el producto sale del agua hasta que llega al cliente. Con este formato, la compañía asegura garantizar mayores estándares de frescura y calidad, además de facilitar la manipulación en casa.

Pero el cambio va más allá del envase. El nuevo modelo incorpora pescado ya preparado y listo para consumir, con diferentes cortes y formatos que se adaptan a las necesidades del día a día. Filetes, rodajas o piezas enteras se presentan con acabados pensados para ahorrar tiempo en cocina y simplificar el proceso.

Otro de los puntos clave es la agilidad en tienda. La eliminación de esperas en mostrador permite una compra más rápida, alineada con los hábitos actuales. A esto se suma un surtido diseñado en función del consumo real, con propuestas pensadas tanto para el momento de compra como para su posterior almacenamiento o preparación.

Desde Mercadona insisten en que esta transformación responde a una idea central: construir una pescadería más completa y adaptada al cliente actual. Un modelo que no solo busca vender mejor el producto, sino también facilitar su incorporación en la rutina diaria.

Además, el formato en bandeja permite conservar el pescado durante varios días en refrigeración y ofrece la posibilidad de congelarlo, siguiendo una serie de recomendaciones para mantener su calidad. Entre ellas, utilizar envases herméticos o consumirlo en un plazo determinado para garantizar sus propiedades.

Con este movimiento, la compañía valenciana vuelve a aplicar su filosofía habitual: escuchar, probar y mejorar de forma constante. En este caso, con un cambio que afecta a uno de los pilares clásicos del supermercado y que ya empieza a implantarse en sus tiendas.

El reto ahora será comprobar cómo responde el cliente a este nuevo sistema. Pero en Mercadona lo tienen claro: la calidad no se promete, se demuestra en el día a día. Y en esa evolución constante, impulsada por la filosofía de Juan Roig de escuchar al cliente y anticiparse a sus hábitos, la cadena vuelve a dar un paso más desde la pescadería.

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