huelga profesores
Ortí reprocha al líder del sindicato mayoritario de profesores su presencia en el Comité del PSPV mientras se niega a negociar con ella
La consellera de Educación informa de que tiene "planes" para mantener los colegios abiertos si el paro se prolonga y defiende unos servicios mínimos que los docentes han recurrido por "abusivos".

La consellera de Educación, Carmen Ortí. ROBER SOLSONA/EUROPA PRESS 30/4/2026
La consellera de Educación, Carmen Ortí, ha salido este lunes, día en el que da comienzo la huelga indefinida del profesorado valenciano, a tender la mano a los sindicatos, que, pese a los intentos de la Generalitat de calmar las aguas e intentar hacer frente a algunas de sus reivindicaciones pese a la difícil situación económica debido a la infrafinanciación sistémica del territorio valenciano, siguen en pie de guerra. En una entrevista en À Punt, la titular de Educación del Consell ha pedido a los sindicatos que convocaron la huelga indefinida del profesorado valenciano que tengan "la misma disponibilidad" para sentarse a negociar que para acudir a otros actos. Y ha puesto nombre y apellidos al ejemplo: "El señor Marc Candela, coordinador de la acción sindical del STEPV, estuvo tres horas en el Congreso del PSPV conversando tranquilamente. Le pido que esa misma actitud la traslade hacia el diálogo con esta conselleria".
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La huelga indefinida arrancó este lunes con el respaldo de STEPV, CCOO y UGT, que llevan meses reclamando mejoras salariales y condiciones laborales que la Generalitat dice no poder asumir en su totalidad. Ortí ha intentado tender la mano al profesorado apelando a su propia trayectoria docente: "Respeto sus reivindicaciones, conozco su situación, he estado al lado del profesorado toda mi vida". Pero también ha dejado claro que la administración no se va a cruzar de brazos si el conflicto se prolonga: "Tenemos elaborados diferentes planes para los distintos escenarios que se puedan dar, con el fin de que los centros funcionen con las máximas garantías para el alumnado".
La próxima reunión formal con los sindicatos está fijada para el 9 de junio, aunque la consellera ha abierto la puerta a adelantarla si percibe voluntad negociadora real: "Si entendemos que los sindicatos tienen intención de sentarse a nuestra mesa que abandonaron, nos plantearíamos tener una reunión lo antes posible".
Además, a a huelga por las reivindicaciones, se suma una nuevo punto de fricción entre la administración y los trabajadores: los servicios mínimos fijados por la Generalitat, que los docentes han recurrido judicialmente por considerarlos "abusivos". Ortí los ha defendido apelando a la situación de los estudiantes de segundo de Bachillerato, que se enfrentan en pocas semanas a las pruebas de acceso a la universidad. "Puede tener consecuencias irreversibles que les afecten a lo largo de toda su vida", ha argumentado.
La consellera ha intentado ampliar el foco del conflicto más allá de las retribuciones, mencionando también la simplificación burocrática, las infraestructuras, el confort de los centros y la atención al alumnado con necesidades educativas especiales como materias pendientes sobre las que la administración también quiere avanzar. Pero la brecha entre lo que los sindicatos exigen —más de 2.400 millones de euros anuales en mejoras— y lo que la Generalitat dice poder ofrecer sigue siendo, por ahora, difícil de salvar.