Desayunos
Una política efectiva -real- de producción de vivienda pública, unida a una liberación razonable de suelo y la agilización administrativa de licencias, permisos y concesiones, es la senda a recorrer

La vicepresidenta del Consell, Susana Camarero, participa este jueves en un encuentro sobre vividenda que organiza ESdiario CV.
Transcurrida la intensa visita papal y superado el sobreactuado aplauso tras el insólito discurso parlamentario de Su Santidad, volvemos a la cruda realidad que ahora mismo no es otra que la de una tensa y prolongada campaña preelectoral. Por mucho que ignoremos fechas previsibles de otros comicios que no sean los municipales. Tal vez los más importantes en la práctica.
La reconocida importancia del electorado valenciano -y por ende del del cap i casal- en los resultados generales, hace que Valencia inicie esta próxima semana una ronda de desayunos sociales, propiciados por foros civiles y empresariales y medios de comunicación, entre los que adquiere singularidad el que protagonizará en el Hotel Las Arenas, el arzobispo monseñor Enrique Benavent. Estaremos atentos al previsible y unánime aplauso de la representación política. Son bienvenidos, por inhabituales ya, los gestos de conciliación y consenso. Y saludable, a mi juicio, que la Iglesia los concite.
Unos días antes pasará por la misma tribuna la alcaldesa de Valencia, todavía flamante a un año de terminar legislatura, María José Catalá, quien viene publicando en redes sociales un rosario de logros concretos, con datos y cifras, que anuncian -sin estropearlo- el guion de su comparecencia que será balance en tiempo real y declaración de estrategia de futuro inmediato. Estaré atento a las confiables referencias a la cuestión metropolitana, para la que el diseño del ente gestor es ya, en mi opinión, tarea abordable.
Un día más tarde, la vicepresidenta Susana Camarero, asumiendo su liderazgo en materia de vivienda, compartirá desayuno en el Ateneo Mercantil, organizado por ESdiario, con expertos, empresarios y académicos. Confío plenamente en escuchar posiciones decididas, valientes y enérgicas ante una cuestión que no admite dilaciones por su gravedad y acerca de la cual venimos pronunciándonos hace demasiado tiempo. Han fracasado cuantas medidas de carácter impositivo se han pretendido para la regulación del libre mercado de compraventa y alquiler. Es más que sabido que han cosechado efectos no deseados. Y es igualmente sabido que una política efectiva -real- de producción de vivienda pública, unida a una liberación razonable de suelo y la agilización administrativa de licencias, permisos y concesiones, es la senda a recorrer. Nadie dice que vaya a resultar sencillo.
La industrialización de la construcción, la innovación permanente en técnica y diseño, la concurrencia ética y legítima de la IA, son herramientas necesarias y disponibles en una reconstrucción integral del territorio valenciano, caracterizada por un urbanismo preventivo y arquitecturas de oportunidad en una cultura de riesgo.
La SER valenciana, ajena afortunadamente a inestabilidad alguna, y fiel a su compromiso de acercar a la ciudadanía a los líderes sociales o políticos, como ya lo hizo con Diana Morant, invitará a desayunar en el Westin a final de mes y asistir al coloquio con el ministro Arcadi España, tras haber sido postpuesto con anterioridad. Mucho me temo que la cuestión de la financiación, que por su propia naturaleza y competencia será abordada con prioridad, no será el mayor de los aprietos por los que pueda pasar nuestro ministro. Y saludo su comparecencia.
No me considero más que un discreto lector de García Márquez, así que ustedes me disculpan la audacia de adelantarme a lo que con seguridad -y entonces con precisión- generará alguna crónica que pueda resultar de su interés.
Tómenlo hoy como un farol cultural.