¡Ferran, Ferran, Ferran! España conquista el Mundial tras imponerse a Argentina en una final que dominó de principio a fin
El valenciano da la segunda estrella a la 'roja' con un remate inapelable a la prórroga

Ferran celebra el gol que vale un Campeonato del Mundo.
España ya es campeona del mundo. La selección de Luis de la Fuente conquistó el título mundial tras derrotar por 1-0 a Argentina después de la prórroga, en una final en la que fue claramente superior de principio a fin y en la que únicamente la extraordinaria actuación de Emiliano “Dibu” Martínez evitó una victoria mucho más amplia del conjunto español.
España monopolizó el balón desde el inicio, marcó el ritmo del encuentro y generó las mejores ocasiones ante una Argentina que apenas inquietó a Unai Simón y que sobrevivió durante más de cien minutos gracias a las once intervenciones de mérito de su guardameta.
Rodri volvió a ofrecer una exhibición en la sala de máquinas, dirigiendo el juego con autoridad, mientras Marc Cucurella completó otro partido sobresaliente tanto en defensa como incorporándose al ataque. El conjunto español dominó la posesión, acumuló siete disparos entre los tres palos y fue muy superior en el juego colectivo frente a una selección argentina que renunció durante muchos minutos al balón y apostó por resistir para llegar con vida a la prórroga.
España tuvo ocasiones de sobra para resolver la final mucho antes. Mikel Merino rozó el gol con un cabezazo en el minuto 102 que se marchó fuera por centímetros. Poco después llegó el premio. Lamine Yamal puso un centro preciso al área, Nico Williams prolongó de cabeza hacia el punto de penalti y Ferran Torres apareció para conectar un remate de zurda que batió por fin a Dibu Martínez y desató la euforia de la afición española.
El marcador incluso se quedó corto para los méritos de España. Nico Williams llegó a plantarse completamente solo ante el guardameta argentino, pero el balón se le escapó en el último control cuando encaraba la portería. Fue una de las numerosas ocasiones desperdiciadas por una selección que perdonó una y otra vez a su rival.
La actuación arbitral también dejó varias acciones polémicas. España vio cómo le anulaban un gol tras señalar una supuesta falta previa de Mikel Merino sobre Otamendi en una decisión que generó un intenso debate. Ya en los últimos minutos de la prórroga, Ferran Torres volvió a marcar, aunque el tanto fue invalidado por un ajustado fuera de juego que tampoco estuvo exento de polémica. A ello se unió la permisividad del colegiado en varias acciones de Alexis Mac Allister y Gonzalo Montiel que desde la perspectiva española pudieron ser sancionadas con mayor severidad.
Luis de la Fuente acertó con los cambios. La entrada de Nico Williams y Mikel Merino por Álex Baena y Fabián Ruiz dio aún más profundidad al ataque español, mientras que Martín Zubimendi reforzó el control del centro del campo para impedir cualquier reacción argentina.
La Albiceleste terminó además con diez futbolistas por la expulsión de Enzo Fernández, que vio la segunda tarjeta amarilla tras una dura entrada sobre Marc Cucurella.
España fue muy superior en todas las facetas del juego. Dominó la posesión, generó las ocasiones más claras, apenas concedió oportunidades a su rival y encontró en Ferran Torres el gol que hizo justicia a una final en la que solo la inspiración de Dibu Martínez y la falta de acierto mantuvieron con vida a Argentina hasta la prórroga.
El pitido final confirmó el desenlace que el partido llevaba mucho tiempo anunciando. España vuelve a tocar el cielo y conquista el Mundial tras una actuación de enorme personalidad, fútbol y madurez competitiva, culminando un torneo extraordinario con una victoria incontestable sobre la vigente campeona del mundo.