La exalcaldesa de Algemesí, que estaba votando en el Congreso el día de la dana, sale escaldada por defender a Puente y sus trenes de segunda mano
Marta Trenzano, diputada del PSOE en el Congreso, se enfrenta en X a Compromís y a varios dirigentes de la formación por defender los 41 Civia que Renfe llevará a Valencia y reprocha a los valencianistas su "victimismo"

(Foto de ARCHIVO) La diputada socialista Marta Trenzano
La polémica por los 41 trenes Civia de segunda mano que Óscar Puente ha anunciado como la gran solución para los problemas residuales que tienen las Cercanías valencianas ha terminado provocando un enfrentamiento en redes sociales entre dirigentes de Compromís y el propio Compromís y dirigentes socialistas. Toda la polémica fue fruto de un tuit de la diputada socialista en el Congreso Marta Trenzano, exalcaldesa de Algemesí —una de las diputadas valencianas que estaba votando el nuevo Consejo de Administración de RTVE apenas unas horas después de la DANA—, quien decidió salir en defensa del ministro de Transportes después de las críticas de los nacionalistas a la renovación de la flota y al gran anuncio de Puente, protagonizando un intenso cruce de reproches con dirigentes y simpatizantes de la formación valencianista.
Trenzano respondió directamente al mensaje de Compromís en el que la formación había acusado al Gobierno de presentar como un "regalo" para Valencia los trenes que Madrid ya no quiere. La socialista defendió que la llegada de los Civia supone una mejora real del servicio y reprochó a Compromís que convierta una actuación ferroviaria en un nuevo conflicto territorial.
"Hay que tener mucho talento para convertir 41 trenes, un 30 % más de capacidad y la renovación completa de la flota de tres líneas de Cercanías en un agravio a Valencia", para, posteriormente, acusar a los de Compromís de victimistas. Su defensa del anuncio de Puente no tardó en generar respuestas críticas, algunas procedentes incluso de antiguos cargos de Compromís, que cuestionaron el enfoque de la parlamentaria valenciana: "Se tiene que tener mucha cara para defender que los valencianos tengamos aquello que no es lo suficientemente bueno para los madrileños", "Eres de Algemesí, deberías tener un poco más de vergüenza", "Son trenes que han estado doce años en servicio, no son nuevos, son un modelo más nuevo que los que hay ahora, pero al menos dos modelos más antiguos que los que se van a estrenar en Madrid. Se tiene que tener muy poca vergüenza para querer convencer a la gente de que esto es un triunfo". Estas eran algunas de las más de 230 respuestas que, a estas alturas, ya tiene el tuit, más unas cuantas otras respuestas en forma de cita.
El argumento de la diputada socialista se basa en una comparación entre las unidades que actualmente circulan por Valencia y las que comenzarán a incorporarse progresivamente. Los 41 Civia de la serie 465 sustituirán a los 34 trenes de la serie 447 y a otros siete de la serie 464 que prestan actualmente servicio en las líneas C-1, C-2 y C-6. El Ministerio sostiene que el cambio permitirá incrementar aproximadamente un 30 % la capacidad, pasando de composiciones de unas 549 plazas a unidades con capacidad para alrededor de 748 viajeros.
Además, Renfe describe los Civia como unidades con mayor capacidad, modularidad y prestaciones de accesibilidad. La serie 465 dispone de cinco coches en las composiciones de Cercanías Madrid y cuenta con zonas de piso bajo para facilitar el acceso a personas con movilidad reducida.
Trenzano utilizó precisamente estas características para defender que los nuevos trenes son técnicamente más avanzados que buena parte del material al que sustituyen, especialmente los trenes de la serie 447, que comenzaron a prestar servicio a principios de los años noventa. Sin embargo, ahí es donde aparece uno de los principales puntos de fricción de la polémica: los Civia tampoco son trenes nuevos; los nuevos, fabricados en Valencia para más inri, se estrenarán en Madrid a lo largo de este año.
Sobre el porqué los madrileños siempre tienen que recibir las últimas novedades y los valencianos lo que allí ya no se quiere, la diputada socialista argumentó que los trenes de nueva generación que se destinan a Madrid no lo hacen simplemente por ser nuevos, sino porque el núcleo madrileño soporta una demanda muy superior y necesita composiciones de gran capacidad. Según su explicación, la redistribución permite liberar 41 Civia que serán destinados a Valencia.
Su mensaje intentaba desmontar así la interpretación de que existe un trato de favor a Madrid y una discriminación hacia la Comunidad Valenciana. "Así funciona una red ferroviaria nacional", vino a defender la diputada, antes de acusar a Compromís de mantener siempre el mismo discurso: si el Gobierno no invierte en Valencia, existe centralismo; y si invierte, también. Un intento de aclaración que se quedó en eso, en un intento, porque, lejos de apagar la polémica, la encendió todavía más, si cabe.
La respuesta a Trenzano no se hizo esperar. Entre quienes cuestionaron públicamente su posición se encontraba Enric Nomdedeu, exconseller de Compromís muy activo en redes sociales, que puso el foco en la condición de la diputada como representante valenciana y en su pasado como alcaldesa de Algemesí. El reproche de fondo era que defender la redistribución de trenes no debería llevar a asumir como inevitable que las unidades nuevas vayan a Madrid mientras Valencia recibe material usado, especialmente cuando las Cercanías valencianas acumulan años de problemas.
La crítica adquiere además una dimensión local por la procedencia política de Trenzano. La actual diputada socialista fue alcaldesa de Algemesí entre 2015 y 2023 y continúa vinculada políticamente a la localidad. Algemesí es precisamente uno de los municipios valencianos afectados por las conexiones ferroviarias de Cercanías y por los problemas que arrastra el servicio.
"El carné de valencianidad, os lo podéis ahorrar"
Lejos de retirar su posición, la diputada, que se ve que se lo estaba pasando bien respondiendo a las críticas, decidió responder de nuevo, pero, lejos de rebajar el tono ante la oleada de reproches por sus comentarios lo aumentó un poco más.
Trenzano acusó a sus críticos de atribuirle una postura que, según ella, nunca había defendido: que los trenes nuevos debieran ir a Madrid. Insistió en que la asignación responde a las necesidades de capacidad de cada núcleo ferroviario y volvió a defender que la llegada de los 41 Civia supone liberar material de mayor capacidad para Valencia.
La parlamentaria también reivindicó que seguirá reclamando más inversiones, frecuencias y trenes para las Cercanías valencianas, pero rechazó convertir cada decisión sobre el material ferroviario en un conflicto territorial. Y fue al final de su respuesta cuando dejó la frase que terminó marcando su intervención en redes sociales fruto de aquellos que la cuestionaban por cambiar su postura a raíz de haberse convertido en una diputada madrileña más: "El carnet de valencianidad, os lo podéis ahorrar. Yo ya vengo valenciana de casa".