La falsedad del "sí pero no"
Ábalos y sus concubinas se paseaban representando al Ministerio de Fomento y ahora, en cada comparecencia intentan hacernos creer que ellos no eran, que eran unos que estaban allí. Parecen José Mota cuando explican estas cosas.

El fiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz, en la toma de posesión de Carmen Eiró como nueva Fiscal Superior de Galicia, ha sido declarado delincuente
Feliz fin de semana, feliz descanso, que ustedes aprovechan estos días para disfrutar del frío, de esta ola de bajas temperaturas que nos está dejando el clima.
Probablemente la montaña y la chimenea sean los elementos de los que disfrutaré en las próximas horas. Un libro, una chimenea y el reposo de una copa de vino, se convierten en el mayor tesoro que uno puede tener.
Me da por reflexionar sobre estos cincuenta años que se cumplen desde la muerte de Francisco Franco, aquel “Caudillo de España por la Gracia de Dios”, que los niños españoles de aquella época aprendimos a recitar en los colegios.
Esa época pretérita nos llevó hasta una débil instauración de la Monarquía que tuvo que hacerse fuerte a base de mucha “vitamina”, mucho esfuerzo de convivencia y mucho sufrimiento social, ETA nos tenía en sus mirillas y el gatillo lo apretaban algunos de los que hoy se llenan la boca hablando de derechos humanos.
Yo lo viví, lo conocí. Fui testigo de primera mano, no me lo han contado. Algunos de los que hoy critican aquella época no estaban en esta vida todavía. No pueden entender lo que la sociedad española hizo.
Yo he oído en directo la conversación entre dos líderes de posiciones totalmente opuestas, Santiago Carrillo y Manuel Fraga, en el que ambos reconocían los esfuerzos que se habían hecho para mejorar la convivencia en España y se despedían con mucho respeto, escondieron el odio por el bien de los que hoy estamos aquí.
Yo viví aquel Sábado Santo, 9 de abril de 1977, en el que se legalizó el Partido Comunista, eso supuso una ardua negociación en la que unos y otros tuvieron que ceder por el bien común.
Hoy estamos en el punto opuesto a lo que vivíamos entonces, a los días de la esperanza que supusieron la muerte de Franco y el camino hacia la democracia. Ahora estamos en el camino de enfrentarnos, de convertir a esta sociedad en un desencuentro de unos contra otros, porque eso conviene a los políticos, viven de este enfrentamiento, se sienten más protagonistas ellos, cuando usted no se habla con el vecino porque ellos quieren romper los puentes que nos llevan a comunicarnos.
En las últimas horas se ha producido la sentencia del Tribunal Supremo sobre la acción del Fiscal General entorno a las diferencias que “el novio de Ayuso” tenía con Hacienda. Ha salido culpable, lo han declarado delincuente y este Gobierno, que vive de la falsedad, nos dice que acata lo que dice la Justicia, pero que no están de acuerdo, ellos que jamás vistieron la toga, hoy se consideran mejores jueces que los de T.S.
Nos quieren enfrentados, unos contra otros. Así hoy hay españoles que consideran que la Justicia española no es Justicia. Y lo consideran porque el Gobierno les ha dicho que no hay que fiarse de ella, que mienten. Cuando los que mienten son ellos, los del Gobierno.
Todavía no nos ha contado cómo asumirá la responsabilidad de haberse rodeado de personas indeseables
Esto es sólo el inicio de esta carrera que el “Gran Jefe Sánchez” va a llevar a cabo durante los próximos meses, conforme vayan saliendo adelante los distintos casos que le van a ir afectando.
Sánchez todavía no nos ha contado cómo asumirá la responsabilidad de haberse rodeado de personas indeseables que, desde el Gobierno que él preside y desde el partido del que él es Secretario General, se han llenado de corruptelas que ni siquiera les cuesta el escaño en el Congreso, como en el caso de Ábalos.
Desde el Gobierno que él preside se han realizado “presuntas mordidas” a contratos públicos, se ha trasladado la imagen de que son “invencibles”, se ha creado un clima de “libertinaje”, con conocimiento de muchos y lo demuestran la fotos en las que Ábalos y sus concubinas se paseaban representando al Ministerio de Fomento y ahora, en cada comparecencia intentan hacernos creer que ellos no eran, que eran unos que estaban allí. Parecen José Mota cuando explican estas cosas. Dignos de subir a un escenario y explicarlo con frases como: “Ábalos estaba, pero no era… pero estaba. Que aun siendo que era Ministro y engañaba presuntamente, no era el Gobierno el que engañaba, era sólo el Ministro, que formaba parte del Gobierno, pero que no era”. Menudo monólogo de la vergüenza.
Ha salido culpable, lo han declarado delincuente y este Gobierno, que vive de la falsedad, nos dice que acata lo que dice la Justicia, pero que no están de acuerdo, ellos que jamás vistieron la toga, hoy se consideran mejores jueces que los de T.S
No se enfaden por estas cosas, disfruten de la vida, que los que nos mandan ya disfrutan de la suya, a cargo de la nuestra.
Es tiempo de boniato, al horno, cocido, hecho pasta para repostería, como acompañamiento a unas carnes, como ustedes quieran, disfrútenlos.
Como siempre, servidor de ustedes… Sergio Morales Parra