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El templo de San Agustín de Orihuela, un año más, a la espera de un Cristo redentor que lo resucite

La iglesia, protegida como Bien de Relevancia Local, está cerrada desde 1990, abandonada y en lamentable estado, mientras ni autoridades eclesiásticas ni civiles, acometen su restauración.

Tamborada de la Hermandad de la Resurrección frente a la Iglesia de San Agustín, de Orihuela.

Tamborada de la Hermandad de la Resurrección frente a la Iglesia de San Agustín, de Orihuela.

Publicado por
Juan de Oleza

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Con la tamborada de la Hermandad de la Resurrección, un año más, finalizaron los actos de la Semana Santa oriolana. Y un año más, este recorrido que comienza en Santa Justa, pasa por la Catedral (para dejar el Salvador Resucitado), y por el Monasterio de San Juan de la Penitencia (para devolver a la Virgen Dolorosa), concluyó en San Agustín.

Una vez ante la puerta de los restos del que fuera uno de los mayores templos de Orihuela, Joaqui Almagro, alma mater de esta Hermandad nacida contra viento y marea, pronunció unas breves pero significativas palabras:

“La Paz esté con vosotros. /¡San Agustín, eres templo / con su vigor siempre listo / para que bajo tu torre, / Resucite Cristo Vivo!"

Desde 1987 esta iglesia es la sede histórica de la Hermandad de la Resurrección. Una vez más, pedimos públicamente su restauración”.

Almagro y quienes le acompañaron desde el principio en esta aventura de la Hermandad que faltaba en la Semana Santa de Oleza son gente que huye de la algarada y está acostumbrada a poner la otra mejilla. Pero ello no quita para que sepan dar –y dejar- su testimonio al concluir el recorrido anual. Para recordar que el problema sigue en pie… no sabemos hasta cuándo. Y dejando en evidencia, un año más, a los propietarios del inmueble (el Obispado de la diócesis) y a los responsables municipales

Pueden estar seguros –lo digo en corto y por derecho- que si la propiedad fuera de alguno de quienes esto leen, la aplicación de la ley hace tiempo que se hubiera producido. (Por cierto, algún día habrá que contar con detalle por qué antes de las últimas elecciones autonómicas y municipales existía disposición por una parte a ceder el inmueble y por la otra -en este caso, Diputación por medio- a encargar un Plan Director para rehabilitar el edificio, sin que finalmente el objetivo se cumpliera).

Hagamos un poco de historia. La iglesia de San Agustín se construyó durante la década de 1750 como una reedificación del antiguo templo que existía en el mismo lugar. Su traza debió ser realizada por Antonio Villanueva, destacado arquitecto y pintor que realizó importantes obras en la ciudad.

Se trata de una Iglesia de estilo neoclásico y ornamentación barroca, planta en cruz latina, con crucero que no sobresale al exterior. Nave central de mayor altura con bóveda de medio cañón aligerada con lunetos y naves laterales obtenidas intercomunicando las distintas crujías a través de los contrafuertes. Fachada inacabada y torres desmochadas a causa del terremoto de 1829. En ella destaca su amplitud, su monumentalidad y entre sus bienes muebles sobresalía la caja del órgano barroco.

La cúpula de San Agustín de Orihuela, presenta importantes deterioros.

La cúpula de San Agustín de Orihuela, presenta importantes deterioros.

Legalmente el inmueble está protegido como Bien de Relevancia Local. Desde 1990 -36 años nos contemplan- se encuentra cerrado, abandonado y en lamentable estado de conservación por lo que figura incluido en la Lista Roja del Patrimonio Español, en base a las siguientes razones: “Deterioro galopante. Desprendimientos. Desplomes en los muros portantes y en la torre. Múltiples fisuras. Cubierta deteriorada y pavimento levantado. Ornamentación barroca”.

El Consell Valencià de Cultura ha expresado en varias ocasiones su preocupación por la rehabilitación del edificio. Así, en un informe de fecha 25 de noviembre de 2008 sobre la situación del Centro Histórico de Orihuela ya instaba a que “se arbitren las medidas oportunas, incluyendo, en su caso convenios específicos, para la protección y rehabilitación del rico patrimonio eclesiástico, en algunos casos totalmente abandonado, como ocurre en el caso de la Iglesia de San Agustín”. 

Además, en otro documento aprobado por el Pleno del alto órgano consultivo de la Generalitat el 22 de junio de 2020, bajo el título "La cultura como elemento de progreso en la Vega Baja", se recuerda que el inmueble está declarado como Bien de Relevancia Local (y en trámite el expediente para BIC), insistiendo en que “presenta un lamentable estado de conservación, con abundantes goteras, desperfectos en las vidrieras de las ventanas, deterioro de la cubierta de la cúpula y una marcada inclinación con respecto a la vertical de una de sus torres”.

En cuanto a las intervenciones en el inmueble pueden señalarse las siguientes:

2013: Se llevan a cabo obras de consolidación de elementos arquitectónicos para frenar los desprendimientos que se venían produciendo y que habían obligado a vallar el perímetro. La intervención consistió en la retirada de fragmentos de la torre que eran inestables y de gran tamaño, la limpieza de los pavimentos interiores del templo y exteriores (alrededor de la cúpula), y la construcción de nuevas sobrecubiertas impermeabilizadas. 

La entrada de aves se impide desde ahora con malla metálica, evitando que aniden dentro de la nave del templo. Como medida de seguridad y ante la evidente inclinación de la torre, también se colocaron testigos que se irán comprobando con levantamientos topográficos periódicos para averiguar si aún se mueve.

2014: Se anuncia la intención del Obispado de acometer la restauración de la cúpula para evitar desprendimientos.

2021: El 9 de febrero de 2021 se remite al Obispado de Orihuela-Alicante Decreto de Alcaldía nº 2021/0330 mediante el que -por razones de urgencia fundamentadas en la situación de riesgo existente, puesta de manifiesto por la Policía Local y un técnico municipal-, se requiere a la propiedad para la inmediata ejecución de las medidas provisionales necesarias en el perímetro de las dos fachadas recayentes a la vía pública, a fin de evitar posibles daños a las personas y bienes por caídas de objetos a la calle. 

También se requiere al Obispado para que acometa las obras de mantenimiento y rehabilitación previstas en virtud del "Deber de Conservación" contemplado en la Ley 5/14, de 25 de julio, de la Generalitat Valenciana, y en la correspondiente Ordenanza municipal Reguladora.

Más de cinco años después de este Decreto, la torre de San Agustín sigue constituyendo un peligro para vecinos y viandantes, esperando un Cristo redentor que la resucite.

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