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Batalla judicial en Altea entre Marina Greenwich y el Club Náutico a horas de expirar el plazo de desahucio

Titulares de amarres presentan demandas contra las exigencias de la concesionaria que consideran abusivas por sus condiciones y por los beneficios económicos planteados.

El alcalde de Altea, Diego Zaragozí, en la reunión que ha mantenido con los representantes de los titulares de amarres del Club Náutico.

El alcalde de Altea, Diego Zaragozí, en la reunión que ha mantenido con los representantes de los titulares de amarres del Club Náutico.

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J. L. A.

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El conflicto entre Marina Greenwich y el Club Náutico Campomanes de Altea entra en una nueva fase marcada por la judicialización. A escasas horas de que finalice el plazo impuesto por la empresa concesionaria del puerto deportivo, este jueves 7 de mayo, como fecha límite para el abandono de sus instalaciones por el Club Náutico, varios titulares de amarres han presentado ya demandas frente a las exigencias de Marina Greenwich que califican de abusivas, tanto por las condiciones impuestas como por los desmesurados beneficios económicos planteados.

Esta acción se suma a la creciente inquietud de la Comunidad de Titulares de amarres. Como ya informó ESdiario los titulares han expresado su preocupación por la interpretación de la prórroga concesión administrativa realizada por Marina Greenwich, así como por el impacto directo sobre sus derechos y el uso de unas instalaciones cuya titularidad corresponde al Club Náutico Campomanes. Este diario intentó contactar semanas atrás, sin éxito, con los responsables de Marina Greenwich para recabar su versión.

En el plano institucional, el alcalde de Altea, Diego Zaragozí, ha mantenido recientemente un encuentro con representantes del Club Náutico Campomanes y de la Comunidad de Titulares de amarres, en el que trasladó su apoyo y seguimiento activo de la situación.

Asimismo, desde el entorno del Club Náutico Campomanes se pone en valor la creciente presión social, mediática y del sector náutico ante este proceso, al tiempo que se denuncia la falta de transparencia, la opacidad y la ausencia de respuesta por parte de los responsables de Marina Greenwich, que no están atendiendo a los medios de comunicación ni ofreciendo explicaciones públicas.

Especialmente significativo resulta el último correo remitido por Marina Greenwich al Club Náutico Campomanes, en el que, además de reiterar la expiración del plazo, se establece que cualquier uso de las instalaciones —propiedad del propio Club Náutico— quedaría condicionado al pago de 8.000 euros mensuales, una exigencia que ha generado sorpresa y rechazo.

El conflicto, lejos de resolverse, se intensifica en las horas previas a una fecha clave que puede marcar el futuro inmediato del Club Náutico Campomanes y de toda su Comunidad náutica.

Fundado en 1983, el Club desarrolla una labor deportiva, social y medioambiental reconocida en el ámbito local, autonómico y nacional. Está integrado en la Real Federación Española de Vela y en la Federación de Vela de la Comunidad Valenciana, y mantiene convenios con instituciones educativas y deportivas locales.

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