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141 ayuntamientos de Alicante, beneficiarios de los 3,2 millones que Suma repartirá para aliviar el coste de la gestión tributaria
La Diputación, a través del organismo de gestión tributaria, impulsa estas ayudas extraordinarias para aliviar el gasto que afrontan los ayuntamientos que delegan la recaudación de impuestos.

Imagen de archivo de una visita del presidente de la Diputación, Toni Pérez, a una oficina de Suma.
Suma destinará 3,2 millones de euros a una convocatoria extraordinaria de ayudas para los ayuntamientos de la provincia de Alicante que tienen delegada en el organismo tributario la gestión y recaudación de sus impuestos. El objetivo es compensar parte del coste que este servicio supone para las arcas municipales. Suma Gestión Tributaria es un organismo autónomo creado por la Diputación de Alicante cuya función principal es gestionar y recaudar los impuestos y tasas municipales de los ayuntamientos de la provincia.
La iniciativa, que deberá ser aprobada por el pleno de la Diputación de Alicante, beneficiará a los 141 municipios que mantienen algún tipo de delegación de competencias en Suma.
El presidente de la Diputación y de Suma, Toni Pérez, ha explicado que estas subvenciones buscan "devolver a los ayuntamientos parte del esfuerzo que realizan para sufragar este servicio de gestión y recaudación de tributos", especialmente en un contexto de incremento de los gastos municipales. Según ha señalado, esta medida es posible gracias a "los niveles de excelencia y eficiencia alcanzados por Suma".
La convocatoria se financiará con parte de los remanentes del organismo tributario y repartirá las ayudas en dos tramos. El primero consistirá en una cantidad fija de 4.000 euros para cada ayuntamiento, mientras que el segundo se distribuirá de forma proporcional hasta agotar los 3,2 millones de euros disponibles, con el límite del coste que cada consistorio abonó a Suma durante 2025. Los municipios deberán solicitar la ayuda una vez se publique la convocatoria.
Por su parte, el director de Suma, José Antonio Belso, ha atribuido esta iniciativa a la mejora de la eficiencia del organismo, impulsada por las inversiones realizadas en tecnología y capital humano. Según ha explicado, estas medidas han permitido generar economías de escala, reducir progresivamente las tasas que pagan los ayuntamientos por el servicio y cerrar 2025 con un resultado presupuestario favorable gracias a un mayor control del gasto.