eLECCIONES 29-N
El 'resucitado' Natxo Bellido se impone en las primarias y consuma su regreso político en Alicante
El exconcejal aventaja al alcalde de Pedreguer y amarra el segundo puesto de la candidatura de la izquierda para las elecciones del 29-N, dejando atrás el ostracismo al que le abocó la debacle de Compromís en 2023.

Natxo Bellido
Natxo Bellido está de vuelta. El que fuera uno de los rostros más visibles del valencianismo en Alicante ha consumado este viernes su reaparición en la primera línea de la política provincial tras salir victorioso del pulso interno librado en las primarias de la coalición de izquierdas. Bellido ha logrado doblegar al alcalde de Pedreguer, Sergi Ferrús, garantizándose el segundo puesto de la candidatura con la que el bloque progresista concurrirá a los comicios del próximo 29 de noviembre.
En un combate donde se medían dos perfiles de acreditada rodadura institucional y bagaje de gobierno —el alicantino ostentó responsabilidades durante la convulsa etapa del tripartito encabezado por Gabriel Echávarri—, ha terminado imponiéndose la mayor cintura táctica del exedil alicantino y su peso orgánico en los cenáculos de la izquierda local. Bellido ha hecho valer sus «galones» para inclinar la balanza a su favor en las filas de Més Compromís.
El fin de un calvario de tres años
El triunfo en este proceso interno frena una travesía del desierto que se prolongaba desde las elecciones de mayo de 2023. Por aquel entonces, en un maniobra política no exenta de fricciones internas, Bellido fue apartado de la carrera a la alcaldía alicantina. Como fórmula de compensación, la dirección autonómica le buscó cobijo en las listas a las Cortes Valencianas, en lo que se daba por sentado como un pasaporte plácido hacia el parlamento autonómico.
Sin embargo, el rígido engranaje de las listas cremallera y el batacazo electoral que encajó la izquierda —y que terminó desalojando a Ximo Puig del Palacio de la Generalitat en favor de Carlos Mazón— dinamitaron las previsiones. El dirigente valencianista pasó de ocupar posiciones de salida a quedar descolgado en la lista, relegado a la incertidumbre de un escaño condicionado al azar o a la carambola de las carambolas.
Tras más de tres años en la penumbra política, aguardando con paciencia táctica su oportunidad, el dirigente valencianista recupera el foco político y saltará de nuevo al terreno de juego para liderar la marca del valencianismo en el Congreso.