La emergencia por la sequía logra por fin un "Pacto de Estado valenciano”
Los cinco años continuados de sequía están llevando a la agricultura de la Comunidad a una situación crítica. Les Corts aprueba por unanimidad solicitar fondos extraordinarios al ministerio.

La emergencia por la sequía logra por fin un "Pacto de Estado valenciano”
Tras la tensión vivida en Les Corts a cuenta de la futura Ley de la Huerta, el parlamento valenciano lograba aprobar por unanimidad solicitar del Gobierno central la creación de dos fondos extraordinarios de lucha contra la sequía y sus consecuencias. Uno a corto y otro a largo plazo.
La iniciativa partió desde la bancada socialista y ha contado con el voto favorable del resto de grupos, incluidos PP y Ciudadanos. Según el texto del acuerdo, un fondo compensaría las pérdidas en las explotaciones agrícolas y ganaderas afectadas por la alarmante situación de sequía que registra la Comunidad Valenciana, especialmente crítica en la Vega Baja, en las cuencas del Júcar y Segura. Mientras que el segundo, a más largo plazo, sería para adaptar la agricultura y la ganadería ante los efectos del cambio climático sobre los recursos hídricos con el objetivo de "reducir la vulnerabilidad socioeconómica y ambiental de este sector y garantizar su viabilidad”.
Las ayudas en las que participaría las comunidades autónomas y la Generalitat, estarán destinadas a los agricultores profesionales que hayan visto reducida su producción por causa de la sequía en un mínimo de un 30 %, y se dirigirán preferentemente a los pequeños y medianos productores.
Este documento debe establecer "las líneas básicas de una política hídrica que, con carácter estructural, desde una perspectiva integral en colaboración con todas las administraciones públicas y partes interesadas, realice una planificación y gestión de los recursos hídricos para hacer frente a los efectos del cambio climático, que ordene los usos y los recursos hídricos desde una perspectiva de la gestión de la demanda, que extreme el ahorro y la eficiencia en los usos, que proteja y recupere los ecosistemas fluviales, acuíferos y calidad de las aguas", entre otros.
Otras medidas acordadas pasan por solicitar al Ministerio de Agricultura y al Gobierno de España mecanismos de subvención para que el precio del agua desalinizada para riego no exceda los 0,3 euros por metro cúbico y potenciar las desalinizadoras. Asimismo se acuerda pedir que se una ronda de negociaciones con todas las autonomías para redactar y aprobar un Plan Nacional del Agua, que se impulse la creación de un banco público del agua. Y finalmente, que se “llegue a un acuerdo definitivo con los usuarios del trasvase Júcar-Vinalopó que permita disponer de estos recursos a un precio justo y limitar la extracción de aguas subterráneas".