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El Yugo musulman es la mentira

La Corona de Aragón, y Jaime I en particular, no buscaban una aniquilación cultural, sino la anexión territorial y la integración de la riqueza productiva existente en la Balansya musulmana

Pleno de les Corts presidido por Llanos Masó

Pleno de les Corts presidido por Llanos MasóCorts Valencianes

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El pasado 9 de octubre, Día de la Comunidad Valenciana, la Presidenta las Cortes Valencianas, Llanos Massó, eligió un marco solemne para emitir unas declaraciones que, lejos de celebrar la pluralidad y la complejidad de nuestra identidad diferenciada como pueblo, han servido para reabrir heridas y distorsionar cimientos históricos fundamentales. Su insistencia en conmemorar la fecha exclusivamente como la "liberación de Valencia del yugo musulmán por Jaime I" no es meramente un desliz retórico; es una falsificación interesada de un proceso histórico que requiere una mirada mucho más matizada y respetuosa.

La narrativa presentada por Llanos Massó resulta muy peligrosa. Reducir la Conquista de Valencia (1238) a una simple "liberación" ignora la realidad de una sociedad que, durante siglos, había desarrollado una estructura económica, cultural y social sofisticada bajo el dominio musulmán. El concepto de "yugo" es una etiqueta ideológica aplicada a posteriori, diseñada para justificar una narrativa de confrontación binaria: la luz cristiana frente a la oscuridad foránea del Islam.

Como bien sabemos, la historia no funciona en términos de buenos y malos absolutos. La Corona de Aragón, y Jaime I en particular, no buscaban una aniquilación cultural, sino la anexión territorial y la integración de la riqueza productiva existente en la Balansya musulmana. La Valencia que se consolida tras 1238 es un crisol donde las leyes, la agricultura (como el sistema de regadío), la ciencia y la población procedente de los territorios de la Corona de Aragón se encuentran y se mezclan con el legado Andalusí. Despojar a nuestra identidad de esta herencia es un acto de amnesia forzada.

La presidenta tiene el deber institucional de representar a todos los valencianos, independientemente de su origen o fe

El problema central de estas declaraciones reside en su carácter inherentemente xenófobo y excluyente. Al enfatizar la liberación del yugo, se está implícitamente señalando al "otro" —al musulmán, al descendiente de aquella cultura— como el elemento ajeno que debe ser expulsado del relato fundacional. Y que actualmente caracteriza Llanos Massó como una amenaza a la cultura cristiana y occidental. En una sociedad diversa y moderna como la valenciana del siglo XXI, utilizar la efeméride fundacional para promover una visión monocultural y excluyente es profundamente irresponsable y ahistórico.

La Presidenta de Les Corts tiene el deber institucional de representar a todos los valencianos, independientemente de su origen o fe. Utilizar su posición para imponer una visión sesgada, que convierte un complejo proceso de conquista y posterior convivencia (a menudo tensa, pero siempre presente) en un mero eslogan de confrontación al servicio de la ideología de su partido Vox, que preside en la provincia de Castellón, es traicionar su posición institucional como segunda autoridad de la Comunidad Valenciana, además de mostrar una ignorancia supina del hecho histórico fundacional que pretende comentar.

La historia, cuando se manipula para ponerla al servicio de agendas políticas, en este caso xenófobas, deja de ser una herramienta de entendimiento y se convierte en un arma arrojadiza difícil de recoger; Valencia se merece una conmemoración que celebre su riqueza compleja, no una que imponga una purga selectiva de su pasado. Estos señores de Vox, con Abascal a la cabeza, marcharon a las Cruzadas en el verano de 2024 junto a LePen, Orban y Salvini, los lideres de la extrema derecha europea, y aún no han regresado. Lamentable

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