pleno municipal
El Ayuntamiento aprueba cambiar el nombre de la ciudad de Valencia y la Generalitat tiene la última palabra
El pleno da el visto bueno al cambio del nombre oficial, de València a Valéncia con los votos de PP y Vox. El acuerdo será remitido a la administración autonómica por ser la competente para determinar oficialmente el nombre de los municipios de la Comunitat Valenciana.

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El pleno del Ayuntamiento de Valencia ha aprobado este lunes de forma definitiva el cambio del topónimo oficial de la ciudad, que pasará a tener una denominación bilingüe en castellano y valenciano: Valencia y Valéncia, esta última con acento cerrado. La iniciativa, impulsada por el gobierno municipal de PP y Vox, ha salido adelante pese al rechazo frontal de la oposición formada por Compromís y PSPV-PSOE. La decisión culmina un proceso iniciado meses atrás y que ya había recibido el visto bueno de la Comisión de Bienestar Social, Educación, Cultura y Deportes, con el mismo reparto de votos. Tras la aprobación plenaria, el acuerdo será remitido a la Generalitat Valenciana, que es la administración competente para determinar oficialmente el nombre de los municipios de la Comunitat Valenciana.
El expediente municipal ha incluido el análisis de 1.041 alegaciones presentadas tras la aprobación inicial del cambio en un pleno anterior. El gobierno local ha justificado su rechazo al considerar que no estaban suficientemente argumentadas y que, en su mayoría, respondían a modelos de alegación repetidos, sin aportaciones técnicas nuevas.
La modificación del topónimo se apoya en un informe técnico elaborado por el lingüista y académico de la Acadèmia Valenciana de la Llengua (AVL), Abelard Saragossà, encargado expresamente por el consistorio para evaluar la propuesta desde el punto de vista lingüístico.
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"Espectáculo partidista o capricho sectario"
Durante el debate plenario, la concejala socialista Maite Ibáñez ha acusado al ejecutivo municipal de impulsar el cambio por motivos políticos y partidistas, calificándolo de “espectáculo innecesario” y advirtiendo de que invade competencias que, a su juicio, corresponden a la AVL. También ha alertado de los costes económicos que podría generar el cambio tanto para la ciudadanía como para empresas y administraciones.
Desde Compromís, Pere Fuset ha tildado la iniciativa de “capricho sectario” y ha recordado que el actual topónimo en valenciano, València con acento abierto, fue consensuado en 2009, incluso con el PP en el gobierno municipal. A su juicio, la propuesta responde a una estrategia de distracción ante la falta de avances en la gestión de la ciudad.
Ambos grupos han coincidido en señalar que la última palabra la tendrá la AVL, que en anteriores informes ha avalado la denominación vigente, y han mostrado su convicción de que el cambio no llegará a aplicarse.
El gobierno defiende la legalidad del proceso
En respuesta, el concejal de Cultura, José Luis Moreno (PP), ha defendido que el expediente se ha tramitado conforme a la normativa autonómica y con todas las garantías legales, subrayando que el número de alegaciones presentadas representa menos del 0,1 % de la población de la ciudad.
Moreno ha insistido en que el Ayuntamiento no invade competencias de la AVL y que su intervención se produce en una fase posterior del procedimiento. Además, ha señalado que la doble denominación o el cambio de acentuación no vulnera el reglamento de uso del valenciano, al tratarse de una cuestión toponímica distinta de la política lingüística municipal.
Con la aprobación plenaria ya consumada, el debate sobre el nombre de la capital valenciana se traslada ahora a la Generalitat Valenciana, que deberá decidir si valida o no la nueva denominación oficial de Valencia / Valéncia.