Catalá cree que su propuesta para la ZAS de Russafa es el "término medio" entre lo que piden vecinos y hosteleros
La alcaldesa de Valencia asegura que declarar el barrio como Zona Acústicamente Saturada "es una obligación legal" que el Ayuntamiento cumplirá, y lanza un dardo a la oposición por no mojarse en los asuntos complicados.

(Foto de ARCHIVO) Imagen de la protesta
María José Catalá ha dejado claro, al igual que con la celebración de festivales o grandes eventos musicales que no respeten la normativa acústica en la Ciutat de Les Arts, que no hay marcha atrás con la declaración de Russafa como Zona Acústicamente Saturada (ZAS): es una obligación legal y el Ayuntamiento la va a cumplir. Pero la alcaldesa de Valencia ha aprovechado la ocasión para lanzar también un mensaje a las dos partes enfrentadas en este pulso vecinal, con una reflexión que resume bien la encrucijada en la que se encuentra: "Cuando a nadie le gusta una decisión, a uno por defecto y a otro por exceso, es posible que sea el término medio".
Los vecinos de Russafa llevan años reclamando medidas contundentes contra el ruido nocturno y la saturación hostelera del barrio, mientras que los empresarios del sector advierten de que la ZAS puede asfixiar su actividad. Catalá reconoce que está "entre los hosteleros y los vecinos" y que eso la coloca, a su juicio, exactamente donde debe estar: en el centro. "Esto siempre es complicado", ha admitido, antes de reiterar que la declaración de la ZAS seguirá adelante una vez se complete la aprobación definitiva con el trámite pendiente en el pleno municipal.
La alcaldesa también ha aprovechado para lanzar un dardo a Compromís y al PSPV-PSOE por su llamativo silencio en este asunto. "En los temas complicados no suele intervenir. Ni en esto, ni en los festivales", ha dicho en referencia también a la polémica por los conciertos en la Ciudad de las Artes y las Ciencias. "Hay cosas en las que, para mi sorpresa, no se mojan", ha sentenciado.
Preguntada por la posición que adoptará Vox —su socio de gobierno— en la votación del pleno, Catalá ha esquivado la pregunta apelando al marco legal: "Cuando tenemos que cumplir una obligación legal es responsabilidad de todos. Y así lo hemos hecho hasta la fecha".