Bernabé se lava las manos con la acampada pro-profesorado y asegura que el 'marrón' de desalojar para el Corpus es de Catalá
La Delegación del Gobierno en la Comunitat ha respondido al Ayuntamiento de Valencia que la competencia sobre la acampada de docentes en la Plaza de la Virgen es municipal porque "todo elemento de ocupación de la vía pública debe tener la autorización" del consistorio y su incumplimiento "será una falta administrativa".

Acampada por la educación pública en la Plaza de la Virgen de Valencia.
'Nueva' guerra abierta entre la delegada del Gobierno, Pilar Bernabé y la alcaldesa de Valencia, María José Catalá, con cierto trasfondo electora debido a qué administración le correspondería 'comerse el marrón' de desalojar a la acampada pro-docente de cara a los preparativos, que arrancan ya mañana, y celebración de la festividad del Corpus Christi que este fin de semana tendrá lugar en la misma plaza de la Virgen que en estos momentos está ocupada con tiendas de campaña. Pese a que Catalá asegura que la protesta tiene "carácter reivindicativo" y por lo tanto corresponde al Cuerpo Nacional de Policía garantizar el derecho de manifestación sin que se produzca ningún altercado, la Delegación del Gobierno en la Comunitat ha respondido al Ayuntamiento de Valencia que la competencia sobre la acampada de docentes en la Plaza de la Virgen es municipal porque "todo elemento de ocupación de la vía pública debe tener la autorización" del consistorio y su incumplimiento "será una falta administrativa".
Mientras, la concentración, enmarcada en la huelga indefinida que mantiene movilizado al profesorado valenciano desde hace semanas, suma ya más de una decena de tiendas de campaña en pleno centro histórico. Los organizadores, que han pedido a la gente por grupos de WhatsApp que, aunque no acampen, acudan allí a hacer fuerza, han anunciado además su intención de mantener la ocupación del espacio público de forma indefinida y han hecho un llamamiento a más docentes para ampliar la protesta.
Esta misma mañana, la alcaldesa había insistido en que el Ayuntamiento no es la administración competente para intervenir en la acampada. Según argumentó, no se trata de una ocupación ordinaria del espacio público ni de una instalación regulada por ordenanzas municipales, sino de una acción reivindicativa vinculada al derecho de manifestación. La primera edil explicó además que el consistorio había sido convocado a una reunión operativa junto a la Delegación del Gobierno para coordinar el desarrollo de los actos del Corpus y tratar de compatibilizar la protesta con una programación que arranca estos días con la instalación del tradicional tapiz floral y otros eventos previstos en la Plaza de la Virgen.
La alcaldesa defendió la necesidad de garantizar tanto el derecho de protesta de los docentes como el normal desarrollo de una celebración histórica para la ciudad, evitando pronunciarse sobre un eventual desalojo de los manifestantes. Sin embargo, fuentes del organismo estatal sostienen que cualquier elemento instalado en la vía pública requiere autorización municipal y que cualquier incumplimiento constituye una infracción administrativa cuya resolución corresponde al Ayuntamiento.
Comunidad Valenciana
Grupos radicales y violentos como Arran y SEPC participan en las protestas de profesores sin ser ni docentes
Enrique Martínez Olmos
Además, recuerdan que las propias ordenanzas municipales atribuyen al consistorio la competencia para retirar elementos instalados en el dominio público sin autorización y señalan expresamente que la normativa local prohíbe tanto la acampada como la pernocta en espacios públicos.
Con este argumento, la Delegación rechaza asumir la responsabilidad sobre una posible retirada de las tiendas de campaña y sitúa el foco sobre el Ayuntamiento de Valencia, que hasta ahora había defendido que la protesta debía abordarse desde el ámbito de la seguridad ciudadana y el derecho de reunión.
El Gobierno se limita a garantizar el derecho de manifestación
Frente a la cuestión de la ocupación física de la plaza, la Delegación del Gobierno insiste en diferenciar entre el derecho fundamental de reunión y la instalación de estructuras en la vía pública. En este sentido, recalca que su función es garantizar que los docentes puedan ejercer su derecho de manifestación en condiciones de seguridad, así como proteger a las personas que transitan por la zona durante los días de movilización.
La administración estatal asegura que seguirá trabajando para compatibilizar la protesta con la actividad habitual de la ciudad y con los actos del Corpus, una celebración que este fin de semana convertirá nuevamente la Plaza de la Virgen en el epicentro de la actividad religiosa y cultural de Valencia.
La controversia llega en un momento especialmente delicado para el conflicto educativo valenciano. La huelga indefinida de docentes entra en una nueva fase de presión tras varias semanas de movilizaciones, negociaciones sin acuerdo definitivo y un creciente desgaste entre sindicatos, administración y comunidad educativa.
La acampada de la Plaza de la Virgen se ha convertido en el símbolo más visible de esta nueva etapa de la protesta. Sin embargo, la proximidad de los actos del Corpus ha añadido un elemento inesperado al conflicto: determinar quién debe actuar si las tiendas de campaña interfieren en una de las celebraciones más importantes del calendario festivo valenciano.