Catalá niega haber pedido el desalojo de la acampada docente y acusa a Bernabé de ponerse de perfil
La delegada del Gobierno insiste en que retirar las tiendas de campaña corresponde al Ayuntamiento y acusa al PP de agravar el conflicto en lugar de dialogar con los profesores en huelga.
Docentes en huelga inician una acampada "indefinida" en la plaza de la Virgen de Valencia
El enfrentamiento entre la delegada del Gobierno en la Comunitat Valenciana, Pilar Bernabé, y la alcaldesa de Valencia, María José Catalá, por la acampada de docentes instalada en la Plaza de la Virgen sigue y cada una de las protagonistas no ceja en su empeño de echarle las culpas a la otra con una polémica que tiene ya más un componente electoral, ambas se enfrentarán en las urnas en 2027 por la Alcaldía de Valencia, que real, pues los campistas ya han trasladado su base a otro lugar para no interferir con la celebración del Corpus. Ahora, Catalá asegura que el Ayuntamiento de Valencia nunca solicitó el "desalojo" de los profesores movilizados. La regidora sostiene que el consistorio únicamente pidió a la Delegación del Gobierno que ejerciera sus competencias para hacer compatibles las reivindicaciones de la comunidad educativa con los actos programados por el Corpus.
Las declaraciones llegan después de varios días de cruce de acusaciones entre el Ayuntamiento —que se escudaba en que el Cuerpo Nacional de Policía, al ser un acto reivindicativo, es el verdadero garante del derecho a la manifestación—, y la Delegación del Gobierno —que se valía de las ordenanzas municipales que aseguraban que la competencia para retirar enseres de la vía pública, las tiendas en este caso, es de la Policía Local y la Nacional solo esta ahí para colaborar e intervenir si se pone en riesgo la integridad de los manifestantes o los agentes municipales— sobre quién debe actuar ante la presencia de decenas de tiendas de campaña instaladas en uno de los espacios más emblemáticos de la ciudad, donde este fin de semana se celebran los actos centrales del Corpus, que este año conmemora su 700 aniversario.
La alcaldesa ha defendido que la situación no puede reducirse a una cuestión de ocupación de la vía pública, sino que enfrenta dos derechos fundamentales recogidos en la Constitución: el derecho de manifestación de los docentes y el derecho a la libertad ideológica, religiosa y de culto vinculado a la celebración del Corpus. Según ha argumentado, ninguno de ellos prevalece sobre el otro y ambos deben ser protegidos.
En este sentido, ha reiterado que la concentración de los profesores constituye una prolongación de las movilizaciones y protestas que se vienen desarrollando desde hace semanas en el marco de la huelga educativa, por lo que considera que el Ayuntamiento no puede interferir directamente en ese derecho.
"Nunca hemos hablado de desalojo"
Uno de los principales mensajes trasladados por Catalá es que el consistorio nunca ha planteado formalmente expulsar a los acampados de la Plaza de la Virgen. La alcaldesa subraya que el Ayuntamiento no ha pedido "en negro sobre blanco" ningún desalojo y que su única solicitud a la Delegación del Gobierno fue que adoptara las medidas que considerara oportunas para garantizar la convivencia entre ambas actividades.
De acuerdo con la versión municipal, el requerimiento trasladado a la Delegación no concretaba ninguna actuación específica, sino que reclamaba una solución que permitiera desarrollar tanto la protesta docente como la programación prevista para el Corpus en el mismo espacio. Catalá va un paso más allá y asegura que la propia Delegación del Gobierno reconoció en un escrito que era la administración competente para compatibilizar ambos derechos, aunque, según la interpretación del Ayuntamiento, no tenía previsto adoptar ninguna medida para resolver el conflicto.
Contactos con Amics del Corpus y el Arzobispado
Mientras continúa la disputa política, el Ayuntamiento asegura que ha trabajado junto a los organizadores del Corpus para encontrar alternativas que eviten que la situación desemboque en un conflicto mayor durante los actos festivos. Según ha explicado Catalá, el consistorio mantuvo reuniones y contactos con la asociación Amics del Corpus y con el Arzobispado para explorar posibles soluciones.
La alcaldesa defiende así que la prioridad municipal sigue siendo garantizar el normal desarrollo de una de las celebraciones más importantes de la ciudad sin menoscabar el derecho de los docentes a mantener sus reivindicaciones.