Salen a la luz los mensajes que Catalá intercambió con Carlos Mazón el día de la dana: "Va a haber muchos muertos"
La alcaldesa de Valencia entrega a la jueza los mensajes que intercambió con el expresident la noche del 29 de octubre de 2024, junto a conversaciones con Pilar Bernabé, Salomé Pradas y Emilio Argüeso, además de documentación sobre la gestión municipal de la emergencia.

El expresident de la Generalitat, Carlos Mazón y la alcaldesa de Valencia, María José Catalá (Archivo)
Salen a la luz algunas de las conversaciones que la alcaldesa de Valencia, María José Catalá, tuvo con algunos de los máximos responsables políticos el día de la dana, entre ellos, el expresident de la Generalitat, Carlos Mazón, la delegada del Gobierno en la Comunitat Valenciana, Pilar Bernabé o los imputados en la causa, Salomé Pradas, exconsellera de Emergencias, y Emilio Argüeso, secretario autonómico de Emergencias. Estos mensajes, aportados por la propia alcaldesa al Juzgado de Instrucción número 3 de Catarroja, forman parte de la documentación que la primera edil del 'cap i casal' entregó durante su declaración como testigo en la causa que investiga la gestión de la riada que dejó 230 fallecidos en la provincia de Valencia.
Según la documentación incorporada al procedimiento, el primer contacto entre Catalá y Mazón, como ya había trascendido a la prensa tras la declaración de la alcaldesa, tuvo lugar a las 23.13 horas del 29 de octubre, cuando la alcaldesa escribió al entonces president para ponerse a su disposición desde el Centro de Coordinación de la Policía Local de Valencia. Pocos minutos después llegó la respuesta de Mazón. El expresident describió la situación como "horrible" y advirtió de que el número de víctimas sería muy elevado. Minutos más tarde insistía en que "seguro" ya habría "decenas" de fallecidos. Catalá respondió confirmando que era consciente de la gravedad de lo que estaba ocurriendo con una tajante "lo sé".
Estos mensajes completan el relato que la alcaldesa ya ofreció este miércoles ante la magistrada, cuando explicó que ese intercambio por WhatsApp fue su primer contacto con Mazón durante la emergencia y que no volvieron a hablar telefónicamente hasta aproximadamente las 2.30 de la madrugada.
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Sergi Tarazona
Además de esa conversación, la alcaldesa aportó voluntariamente al juzgado diversa documentación relacionada con la actuación del Ayuntamiento de Valencia durante la dana. Entre ella figura el expediente del servicio de teleasistencia compartido con la Generalitat, los protocolos municipales de actuación ante emergencias, el informe elaborado por el cuerpo de Bomberos sobre la dana y las conversaciones mantenidas con distintos responsables políticos y técnicos.
La documentación incluye mensajes con la entonces consellera de Justicia e Interior, Salomé Pradas; con su exsecretario autonómico Emilio Argüeso; con la delegada del Gobierno, Pilar Bernabé, y con el grupo interno de concejales y asesores del Ayuntamiento de Valencia.
Este último chat del equipo de gobierno municipal permite reconstruir prácticamente minuto a minuto cómo evolucionó la crisis en el consistorio del 'cap i casal'. A primera hora de la mañana los mensajes giran en torno a la evolución de las alertas meteorológicas y a las primeras medidas preventivas, como el cierre de parques, jardines y cementerios o las instrucciones para evitar actividades al aire libre en los colegios municipales.
En ese mismo grupo, la propia Catalá lamenta que el Ayuntamiento careciera de un protocolo específico para una situación de esas características y plantea la necesidad de elaborarlo una vez superada la emergencia: "resulta ilógico que suspendamos actividades al aire libre en la ciudad y no avisemos a los coles de que eviten los patios, por ejemplo. Es una incoherencia tras otra". Poco después, tras la activación de la alerta roja, el concejal de Bomberos comunica la constitución del Centro de Coordinación Operativa Municipal (Cecopal), Juan Carlos Caballero, una decisión que convirtió a Valencia en uno de los pocos municipios que activó este órgano durante aquella jornada.
A medida que avanzó la tarde, los mensajes reflejan el deterioro de la situación en las pedanías del sur de la ciudad, el concejal de Cementerios y Servicios Funerarios y presidente de la Entidad Metropolitana de Servicios Hidráulicos (EMSHI), Carlos Mundina, comenzó a trasladar avisos sobre la llegada del agua del barranco del Poyo a La Torre y Forn d'Alcedo, el desbordamiento del cauce y la imposibilidad de acceder a varias zonas afectadas.
La preocupación fue creciendo hasta el punto de que, cerca de las diez de la noche, el concejal de Policía Local, Jesús Carbonell, planteó expresamente elevar la emergencia al nivel 3 al considerar que los medios municipales ya no eran suficientes para responder a la situación: "Nivel 2 es porque se supone que podemos llegar. Y si no es así entonces va ser lo suyo que pasemos a nivel 3. O nos caerá la del pulpo".
Mientras tanto, otros integrantes del equipo de gobierno, como la concejala de Turismo e Innovación, Paula Llobet, compartían informaciones sobre personas conocidas atrapadas en vehículos, vecinos refugiados en tejados, el colapso del teléfono 112, la búsqueda de mantas y camillas para los rescatados o la posibilidad de habilitar hoteles para alojar a los afectados.
Bernabé trasladó un mensaje del presidente de la CHJ
La documentación entregada por Catalá también incorpora una conversación con la delegada del Gobierno, Pilar Bernabé. En ella, ya de madrugada, alrededor de la una de la mañana, Bernabé reenvía a la alcaldesa un mensaje del presidente de la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ), Miguel Polo, dirigido previamente a Mazón. En ese texto se trasladaba que el barranco del Poyo no iba a aumentar su caudal y que el río Turia ya estaba descendiendo, por lo que se pedía tranquilidad respecto a la evolución de ambos cauces.
Horas después, ambas responsables institucionales volvieron a intercambiar mensajes para coordinar el reparto de mantas facilitadas por la Unidad Militar de Emergencias (UME) destinadas a las personas rescatadas durante la madrugada.