El Barcelona se inmola bajo el diluvio y se queda sin la ensoñación del triplete
Tuvo en su mano clasificarse para la final de la Champions, pero dos errores defensivos acabaron condenándole a la derrota ante el Inter (4-3) pese al sensacional partido de Lamine Yamal

Acerbi celebra el gol que llevó al partido a la prórroga
Lo tuvo en su mano, pero no lo supo coger. El Barcelona de Hansi Flick cayó derrotado bajo el diluvio de la prórroga (4-3) ante el Inter, en la vuelta de las semifinales de la Champions y, tras el 3-3 de la ida, se quedó en el escalón anterior a la gran final de Múnich. Dos errores defensivos clamorosos, cuando los azulgrana habían hecho lo más difícil, acabaron con la ensoñación del triplete del equipo barcelonés.
Fue un partidazo, con un Inter resistiendo numantinamente el asedio de un Barcelona que, por primera vez en toda la temporada, no jugó abusando de la combinación, sino de los centros laterales. Los nerazzurri se fueron al descanso 2-0, aprovechando un gol y un penalti provocado por el renqueante Lautaro, una pesadilla para la defensa azulgrana pese a jugar mermado de facultades.
Pero en la segunda mitad, aupados por un extraordinario Lamine Yamal y un Pedri que cogió la manija para no soltarla, el Barcelona se soltó la melena a base de fútbol. El Inter no salía de su campo y los de Flick les arrollaron: Eric García y Dani Olmo lograban empatar el partido antes de la hora de juego y Raphinha, en su única acción destacada del partido, hizo el 2-3 en el 87. El portero interista, Sammer, había mantenido a su equipo a flote a base de un recital de paradones de todos los colores, con algunas acciones soberbias.
Pero cuando el partido agonizaba, con el Inter muerto y sin esperanza, Acerbi, un defensa, llegó al primer palo ante la pasividad, falta de contundencia y mala colocación de la zaga azulgrana para pulverizar el 3-3 que mandó el partido a la prórroga. ¿El minuto? El 93. El de Ramos en Lisboa. El minuto más madridista del cronómetro.
Y en la prórroga, el Inter fue capaz de aprovechar un error de juvenil de Araújo para poner el 4-3 definitivo, gol en el 99 de Frattesi. El Barcelona lo intentó, Lamine desatado, Sommer convertido en un coloso. Pero no es el año. Esta temporada no toca triplete.