Del abrazo a la puñalada: Kroos critica la ética de trabajo en el Real Madrid
El ex jugador alemán, en el podcast con su hermano, deja en mal lugar a los jugadores y a Carlo Ancelotti, que podían llegar tarde a los entrenamientos sin sanción, mientras Flick en el Barça les castiga

Toni Kroos no deja títere con cabeza: ni a Carlo Ancelotti
Toni Kroos ha desatado la polémica al comparar la disciplina del Barça con la permisividad institucional del Real Madrid. “Con Hansi Flick (entrenador del equipo azulgrana), algunos jugadores se han quedado fuera del equipo por llegar tarde a una reunión”, recordó el alemán en el podcast que comparte con su hermano sobre los métodos de su compatriota en el Camp Nou.
Kroos fue aún más directo: “En el Real Madrid, se habrían reído”. Un dardo inolvidable que retrata una cultura de relajación que tal vez desenmascare alguna de las carencias del equipo blanco. “Muchas veces no sabías quién llegaba tarde, si el jugador o el entrenador”, afirmó, subrayando la confusión generada por una falta de medidas claras y de aplicación de un reglamento de régimen interno que sancione las faltas de disciplina.
Deportes
¿Por qué te retiraste, Toni? Kroos volvió a dar una lección de fútbol en el Bernabéu
Jorge Martín
Al tratar el asunto, definió con firmeza: “Son filosofías diferentes". Y añadió sobre los métodos del técnico alemán: “No deja jugar a alguien porque llega cinco minutos tarde a una reunión, un desayuno o un entrenamiento”, poniendo en valor la mano dura de Flick.
El contraste entre los métodos de Flick y los habituales en el Real Madrid ha quedado al descubierto. Kroos se abstuvo de juzgar cuál es mejor, porque tampoco está el horno para bollos: “Las dos están bien. Podríamos decir que la metodología de Flick es típica de Alemania”, zanjó el exmadridista, al tiempo que abría sin querer el debate sobre rigor y profesionalidad del vestuario ante la perplejidad del aficionado madridista.
¿Abrazo cultural o puñalada por la espalda institucional? Kroos dejó claro que el blanco navega en aguas más laxas, incluso cuando “no sabías quién llegaba tarde, si el jugador o el entrenador”. Un alegato que sacude el espejo para cuestionar valores, disciplina y coherencia en el Real Madrid.