ESdiario
Miguel Queipo

Miguel Queipo de Llano

La cantera del Real Madrid le pega un repaso a la 'industria' del fútbol

Xabi Alonso, en el partido ante el Betis

Xabi Alonso, en el partido ante el BetisFlorencia Tan Jun / Web Summit / Sportsfile

Creado:

Actualizado:

Faltaba Mbappé, y eso es como si a Fernando Alonso le dieran un Aston Martin sin volante. El Real Madrid derrotó 5-1 al Betis pero, como si fuera un equipo de personal sanitario agotado por las guardias intempestivas, lo hizo bajo servicios mínimos. La espada de Damocles de la Supercopa árabe asoma ya para esta semana, con el banquillo de Xabi Alonso más inestable que la red eléctrica española y con varios jugadores escrudiñados hasta debajo del gabán por el aficionado madridista.

Por suerte para el Real Madrid, Gonzalo García, que no tiene nombre demasiado futbolístico para desesperación de los marketeros, decidió comerse casi todo el servicio él solo, mientras algunos compañeros se hacían el lonchas. Gol de cabeza, gol con la derecha y gol con la izquierda (y encima de tacón). Solo le faltó cogerle el silbato al árbitro y dirigir el cotarro, porque el partidazo del chaval, no solo por los goles sino por la entrega que le puso a cada zancada que dio sobre el césped, fue extraordinario.

Fue el día de la cantera, made in La Fábrica, para alegría de ese primer ladrillo que puso Dani Carvajal cuando comenzaron las obras de Valdebebas. Asencio y Fran García, además del hat-trick de GG7 (que era como se hacía llamar Gonzalo no hace demasiado tiempo, apenas dos años y medio, cuando celebraba sus goles imitando el "siuuu" de Cristiano Ronaldo), redondearon un día que debería hacer replantearse a algunos el papel actual de la cantera en este club. No es tan complicado que de esos campos repletos de chavales vestidos de blanco salga un crack.

La lista de canteranos madridistas que alcanzaron renombre mundial es inmensa, y no solo porque forme jugadores para el primer equipo, es que incluso formaba entrenadores (Del Bosque, Amancio, por poner dos ejemplos sin retrotaernos al Pleistoceno) e incluso presidentes ('un tal' Santiago Bernabéu, sin ir más lejos). Pero eso que llaman 'industria' del fútbol, ávida de meter la mano en la saca que mueve los dineros en este deporte, pudrió todo. 

Si subes a un canterano al primer equipo, no hay comisiones de traspaso, ni patrocinadores que llegan para la presentación. El maldito negocio, que la cantera del Real Madrid, un club mucho más tradicional de lo que nos quieren vender y que solo funciona desde el casticismo y la tradición como dos de sus varios pilares fundamentales, intenta derrotar, pese a los denodados intentos de algunos voceros por impedirlo. ¡Viva la cantera!

tracking