ATLÉTICO DE MADRID - F.C. BARCELONA
La UEFA tomará en cuenta la queja de Flick
El entrenador del Barça mostró su descontento con la altura del césped y sequedad de la hierba y las quejas han llegado hasta la toma de decisiones de la UEFA.

Flick se queja del estado del césped
Si la tensión y la polémica previa al pitido inicial del duelo de cuartos de final entre el Atlético de Madrid y el FC Barcelona no eran suficientes, el técnico alemán añadió un nuevo capítulo con sus quejas sobre el estado del césped del Metropolitano.
En la tarde de ayer, tras el entrenamiento del conjunto azulgrana en la previa del encuentro fijado para hoy a las 21:00, el entrenador fue protagonista al trasladar su protesta a un delegado de la UEFA. Su argumento: el césped estaba demasiado alto y seco.
La superficie presentaba una mayor altura con el objetivo de preservar su estado para el partido. Tras la sesión del Barcelona, el terreno, como suele ser habitual, sería cortado, y tanto el delegado como el organismo europeo aseguraron que se vigilarán las condiciones para que el césped se mantenga dentro de los parámetros adecuados, con la altura reglamentaria y correctamente regado.
El protocolo de la UEFA establece normas estrictas sobre el terreno de juego: una altura máxima de 30 milímetros, tanto en el entrenamiento oficial como el día del partido, además de un corte uniforme. El equipo local debe garantizar las mejores condiciones posibles, tal y como recoge el artículo 34 del reglamento de la presente edición de la Liga de Campeones.
Según AS, la inspección del organismo ha determinado que el césped se sitúa actualmente en 26 milímetros, cumpliendo así con la normativa.
Pese a estas regulaciones, el control del riego sigue en manos del club local. El Atleti puede decidir si riega o no el campo hasta 60 minutos antes del inicio y durante el descanso. El gesto del técnico alemán, realizado además ante las cámaras, ha sido interpretado en el club rojiblanco como una maniobra de presión para calentar la eliminatoria. Desde la entidad, además, defienden que el estado del terreno es óptimo, favorecido por las temperaturas y el mantenimiento reciente.