la liga ea sports
LaLiga cambia el criterio a los árbitros: mano dura con las pérdidas de tiempo y cautela con la ‘ley Vinícius’
El CTA perseguirá las pérdidas de tiempo en la nueva temporada, pero descarta aplicar en España la expulsión directa por taparse la boca durante una discusión

Gianluca Prestianni dirigiéndose a Vinicius
La nueva temporada de LaLiga llega con cambios en los criterios arbitrales y con una de las medidas más polémicas del Mundial de fondo. El Comité Técnico de Árbitros (CTA) ha decidido no aplicar en el fútbol español la denominada ‘ley Vinícius’ tal y como se hizo durante la Copa del Mundo, donde taparse la boca durante una discusión podía acabar directamente en expulsión. En su lugar, el arbitraje español optará por un criterio más moderado, con la tarjeta amarilla como principal castigo.
La decisión recupera inevitablemente una de las imágenes más comentadas de la final del Mundial entre España y Argentina. En los últimos minutos del encuentro, con la tensión disparada y la Albiceleste jugando ya con un futbolista menos, Marc Cucurella se acercó a Lionel Messi y se llevó la mano a la boca mientras se dirigía al argentino. El gesto no pasó desapercibido para el capitán de Argentina, que protestó inmediatamente ante el árbitro y reclamó una sanción para el lateral español.
La escena adquirió todavía más relevancia porque el Mundial había estrenado precisamente una normativa destinada a evitar que los futbolistas ocultasen sus palabras al dirigirse a rivales o árbitros. El objetivo era facilitar posteriormente la lectura labial y combatir posibles insultos, especialmente aquellos relacionados con el racismo o la discriminación. Durante el torneo, además, hubo jugadores que acabaron expulsados por realizar ese mismo gesto, como Miguel Almirón o Piero Hincapié.
Deportes
La 'Ley Vinicius' entra en acción: Paraguay sobrevive ante la regla más ridícula
Diego Gomes
La escena entre Cucurella y Messi que reabrió el debate
Ahí aparece la gran paradoja que dejó la final del Mundial. Messi vio el gesto de Cucurella, protestó y pidió su expulsión, pero el lateral español continuó sobre el terreno de juego. La jugada generó un intenso debate porque se produjo en un torneo en el que la FIFA había endurecido precisamente el castigo para este tipo de situaciones.
La polémica no terminó con el pitido final. El episodio de Cucurella se convirtió en uno de los ejemplos utilizados para cuestionar hasta qué punto debía aplicarse de manera automática una norma que podía dejar a un equipo con diez jugadores sin que existiera una prueba evidente de que el futbolista hubiera pronunciado un insulto.
Y ese es precisamente uno de los argumentos que ha pesado en la decisión del CTA. No todos los jugadores que se tapan la boca están necesariamente insultando a un rival. El gesto puede utilizarse para hablar de una jugada, realizar una indicación táctica o mantener una conversación privada en medio de la tensión de un partido. El presidente del CTA, Fran Soto, ya explicó que no parecía razonable dejar a un equipo con diez futbolistas “sin tener la prueba evidente” de lo que había dicho el jugador.
LaLiga inicia así su temporada 2026-27 con un criterio diferente al que se vio durante el Mundial. Taparse la boca seguirá estando bajo la lupa de los árbitros, pero no supondrá automáticamente una tarjeta roja. El campeonato español se acerca de esta manera al criterio de la UEFA y apuesta por una sanción menos severa ante una acción cuya intención puede resultar difícil de demostrar.
El cambio llega, además, mientras el CTA prepara una auténtica cruzada contra las pérdidas de tiempo. Los árbitros vigilarán especialmente situaciones como los retrasos en los saques de banda, el tiempo empleado en las sustituciones o las asistencias médicas que obligan a los jugadores a abandonar temporalmente el terreno de juego. También se ha planteado ante la IFAB la posibilidad de sancionar de una manera más contundente las exageraciones de los porteros cuando finjan lesiones para detener el partido.
Pero la imagen de Cucurella frente a Messi seguirá estando presente cada vez que se abra el debate sobre esta norma. El Mundial demostró que una misma acción podía terminar en expulsión y, al mismo tiempo, generar dudas sobre su aplicación en función de la situación y de la interpretación arbitral. Ahora LaLiga ha decidido tomar otro camino.
No habrá barra libre para los futbolistas que se cubran la boca durante una discusión, pero tampoco la roja automática que se vio en el Mundial. Una decisión que pretende evitar expulsiones excesivas, aunque también abre una nueva pregunta: ¿volverán las polémicas sobre quién se tapa la boca, quién es sancionado y quién no?