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Alcaraz y Serena conquistan Nueva York... pero se despiden tras dos partidos
La pareja más mediática del US Open llenó el Arthur Ashe, superó su estreno y cayó en cuartos ante Bencic y Cobolli después de devolver el protagonismo al renovado torneo de dobles mixtos

Carlos Alcaraz y Serena Williams en su partido ante Erin Routliffe y Lloyd Glasspool
Carlos Alcaraz y Serena Williams no ganaron el dobles mixto del US Open, pero conquistaron Nueva York. Les bastaron dos partidos para llenar el Arthur Ashe, monopolizar las conversaciones y convertir una modalidad habitualmente secundaria en el plato fuerte del día. Después llegó la eliminación. Para entonces, el verdadero trabajo ya estaba hecho.
Más de 10.000 espectadores acudieron a contemplar una pareja que reunía 30 títulos individuales de Grand Slam. Serena, ganadora de 23 grandes y seis veces campeona en Flushing Meadows, regresaba cuatro años después al escenario donde disputó en 2022 el que parecía su último partido. A sus 44 años, todavía consiguió que todo volviera a girar alrededor de ella.
A su lado estaba Alcaraz, campeón de las ediciones de 2022 y 2025 y recién recuperado de la lesión en la muñeca derecha que lo ha mantenido apartado durante cuatro meses. El murciano no compitió desde abril, pero aceptó comenzar su regreso compartiendo pista con una leyenda. Cuando le preguntaron quién mandaría en la pareja, no lo dudó: Serena sería “la jefa”.
La combinación funcionó en el estreno. Williams y Alcaraz derrotaron a Erin Routliffe y Lloyd Glasspool, dos especialistas que habían superado la fase previa. Serena pidió sacar en el primer juego —algo poco habitual para una mujer en esta modalidad— y respondió con restos, voleas y varios golpes que devolvieron al estadio unas cuantas estampas conocidas. Nueva York recuperó de golpe la memoria.
La aventura terminó unas horas después. Belinda Bencic y Flavio Cobolli se impusieron por 5-4 (4) y 4-1, resistiendo un primer parcial igualado y dominando con claridad el segundo. Serena comenzó a acusar el esfuerzo y la pareja perdió precisión.
La derrota no deslució el experimento. El torneo ha transformado el dobles mixto con sets más cortos, punto decisivo tras el iguales, grandes estrellas del cuadro individual y un premio de un millón de dólares. La apuesta buscaba ruido y espectáculo. Serena y Alcaraz entregaron ambas cosas antes de marcharse.
El español ya mira a la defensa de su corona individual, que comenzará el domingo. Serena no participará en ese cuadro, aunque ha dejado abierta la posibilidad de volver a jugar junto a Venus. Su paso por Nueva York fue fugaz. Su capacidad para conquistarla permanece intacta.