¿Quién para al Barça? De momento, el calendario: fuga masiva tras el siete de siete
Raphinha lidera un inicio perfecto que dispara al equipo azulgrana antes del macroparón. Flick pierde ahora a 16 internacionales y se queda con apenas seis futbolistas del primer equipo
Raphinha celebra uno de sus goles ante el Sevilla
Al final alguien ha conseguido parar al Barcelona. No ha sido el Real Madrid, tampoco el Atlético y ni siquiera el Sevilla, que lo intentó el sábado en Nervión. Ha sido el calendario. Siete jornadas, siete victorias y seis puntos de ventaja sobre los blancos después del polémico derbi madrileño. Justo ahora, la persiana se baja durante casi tres semanas.
El parón llega en el momento menos oportuno para Hansi Flick. Su equipo también ha ganado el otro partido oficial disputado esta temporada y ha convertido aquel miedo tan habitual al campeón acomodado en todo lo contrario. El Barça corre, presiona, marca y vuelve a tener hambre. Y, cuando el encuentro se atasca, dispone de suficientes recursos para desatascarlo.
Raphinha pone la música
El mejor ejemplo apareció nuevamente en Sevilla. Raphinha firmó un triplete en el Sánchez-Pizjuán y prolongó un comienzo de temporada descomunal: 14 goles en ocho encuentros oficiales. El brasileño, que no figura entre el listado oficial de candidatos al Balón de Oro para darle a ese trofeo el valor que tiene (ninguno) es ahora mismo la cara más visible de una plantilla donde Flick ha conseguido mantener una competencia feroz por casi todas las posiciones.
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Diego Gomes
Lamine Yamal continúa desequilibrando, Adeyemi ha añadido velocidad y profundidad y Rodri se ha integrado en un centro del campo que permite al entrenador cambiar piezas sin alterar demasiado el dibujo. La sensación más inquietante para los rivales no está únicamente en quienes empiezan los partidos: el Barcelona puede mirar al banquillo y encontrar otra manera de hacer daño.
Todo ello ha permitido al campeón convertir septiembre en una pequeña exhibición. El Madrid ya aparece seis puntos por detrás, una distancia llamativa cuando todavía no ha terminado el verano, mientras el Atlético queda a ocho. No decide una Liga, evidentemente, pero sí concede al Barça algo particularmente valioso: margen antes de que empiecen a acumularse los grandes partidos.
Flick se queda en un descampado
Cuando mejor funciona la máquina, Flick tiene que desmontarla temporalmente. Hasta 16 futbolistas abandonan Barcelona para incorporarse a sus selecciones durante este macroparón, nueve de ellos convocados por España. Entre internacionales y lesionados, al entrenador alemán apenas le quedan seis jugadores del primer equipo con los que trabajar en la Ciudad Deportiva.
Especialmente llamativo será el viaje de Raphinha. El brasileño cambia el césped por los aeropuertos y afrontará alrededor de 35.000 kilómetros con Brasil, justo cuando atraviesa posiblemente el momento más dulce de su carrera. Flick recuperará a algunos internacionales apenas unos días antes de volver a competir y tendrá que comprobar en qué condiciones regresan.
Hasta entonces podrá trabajar bastante poco con el equipo que ha construido. Después de siete jornadas buscando quién podía detener al Barça, la respuesta ha terminado llegando desde un sitio inesperado. Tres semanas, 16 maletas y una Ciudad Deportiva prácticamente vacía.