Problemas en el paraíso: el 'virus FIFA' se lleva por el medio a Raphinha y el Barcelona tiembla
El brasileño fue sustituido al descanso ante Australia por molestias en el muslo derecho. El Barça queda pendiente de su evolución después de que las lesiones con la selección ya castigaran al delantero.

Raphinha enciende las alarmas
El temido 'virus FIFA' vuelve a llamar a la puerta del Barcelona. Y es que Raphinha tuvo que salir sustituido al descanso del amistoso en el que Brasil venció a Australia (4-2) después de sufrir molestias musculares en el muslo derecho. De momento no existe un diagnóstico de lesión; la Confederación Brasileña de Fútbol confirmó el problema físico y optó por no correr riesgos con el azulgrana.
El susto llega, además, con Raphinha disparado. El delantero había firmado 14 goles en los primeros ocho partidos oficiales de la temporada con el Barça y se marchó con Brasil después de encadenar dos hat-tricks. Ante Australia volvió a ser protagonista y marcó de penalti el 2-2 antes del descanso, pero ya no regresó al terreno de juego para la segunda mitad.
La preocupación del Barça no nace únicamente de esta molestia. El brasileño ya disputó los 90 minutos del primer amistoso ante Australia y Brasil todavía tiene previsto desplazarse a India para jugar el sábado. Ahora deberá decidirse si Raphinha continúa con la expedición o regresa a Barcelona para someterse al control de los servicios médicos del club.
Los precedentes explican los nervios. En marzo, también concentrado con Brasil, Raphinha sufrió una lesión en el bíceps femoral del muslo derecho que le obligó a regresar a Barcelona y le mantuvo aproximadamente cinco semanas de baja. Aquello le apartó en un momento decisivo de la temporada. Durante el Mundial volvió a sufrir problemas musculares con la selección.
Antes incluso de este parón ya existía inquietud por su carga. Raphinha afrontaba una concentración que podía llevarle a recorrer alrededor de 35.000 kilómetros entre Barcelona, Australia e India, con tres amistosos programados. El Barça no podía impedir su convocatoria y sólo podía confiar en una buena gestión de sus minutos.
Ahora toca esperar. El horizonte incluye además el Clásico contra el Real Madrid del 25 de octubre en el Camp Nou, aunque a día de hoy no existe ningún elemento que permita afirmar que esté en peligro su participación. Primero habrá que conocer el alcance real de las molestias.