FÚTBOL | REAL MADRID 1 - 0 VILLARREAL
Diomandé aprovecha otro partido donde Vinicius prendió la mecha... con una roja
Un tanto del marfileño, que rompió a llorar tras su tanto, le da la victoria a los de Mourinho tras otro partido espeso de los blancos. El brasileño fue expulsado tras marcar por haber tirado del pelo a Saliba en el inicio de esa jugada
Yan Diomandé celebra su gol al Villarreal
El Real Madrid no juega bien, y ante el Villarreal tampoco lo hizo. Al menos, sumó de a tres tras derrotar al Submarino (1-0) con un gol de Yan Diomandé, el primero del jugador más caro en la historia del club y que el marfileño celebró... echándose a llorar. Pero el partido, malo de solemnidad, estuvo marcado, otra vez, por Vinicius. No, no por Mbappé. Por el brasileño.
Porque Vini fue suplente, pese a las declaraciones sobreprotectoras de Mourinho en la previa. Eso ya era noticia, que Diomandé le comiera la tostada en el once. Pero saltó al campo en el segundo tiempo, y duró veintidós minutos sobre el verde. No hizo apenas nada. O lo hizo todo, mejor dicho. Embocó un remate a placer tras una cabalgada tremenda de Bellingham, de lo poco potable del Real Madrid por su buena segunda parte, y celebró como un loco, como si a usted le toca el euromillones. Sabe que está mal y expulsó toda la rabia interior. Hasta Mourinho corrió desde el banquillo para abrazarle.
Lo que pasa es que en el inicio de la jugada, Vinicius agarró del pelo a Saliba, jugador del Villarreal. No le derribó, ni se quedó con un mechón colgando en la mano. Simplemente, para ganarle la carrera, le enganchó del pelo. Y luego remató a placer la galopada de Jude. El VAR avisó tras la celebración, el colegiado revisó y anuló el gol por falta previa y mandó a Vinicius de vuelta al vestuario: roja directa. El brasileño entonces entró en ebullición y el partido se volvió un campo de minas, con patadas, faltas de respeto, croquetas e interrupciones de todo tipo. Vinicius para lo bueno y para lo malo en la misma jugada.
Un bodrio
No se vayan a llevar a engaño. El partido fue un bodrio importante. El Real Madrid se vio en muchas fases superado por el Villarreal, pero el encuentro era una previa de Halloween: ninguno llevaba dientes, así que no había mordisco. Diomandé lució deslucido, Mbappé en su tono fallón de toda la temporada, sólo Arda Güler ponía algo de criterio en la ofensiva blanca.
En la segunda parte salió mejor el Villarreal, pero Diomandé aprovechó un centro interior de Valverde (¡milagro, milagro!) para poner el 1-0 en el marcador. Luego llegó el sainete de Vinicius. Un partido encabritado que el Madrid, con diez, supo sujetar tirando de todo el repertorio, incluyendo el del otro fútbol. Tres puntos, no hubo excesos de pitos a Mbappé, el Skybar abrió tras dos años de espera... Al final la noche no estuvo tan mal. Excepto para Vinicius y sus demonios.
Ficha del partido
0 - Villarreal: Gulácsi; Freeman, Navarro, Foyth (C. Romero 56'), Renato Veiga, Cardona (Gerard Moreno 66'); Comesaña (Saliba 56'), Gueye, Moleiro (Nízar 86'); Ayoze y Ilias (Mikautadze 66')
Gol: 1-0 (64'): Yan Diomandé
Árbitro: Isidro Díaz de Mera, castellano-manchego. Expulsó a Vinicius (74') con roja directa. Amonestó a Renato Veiga (10'), Bellingham (18'), Konaté (81'), Rüdiger (84'), Pau Navarro (85'), Mourinho (85'), Tchouameni (87') y Mbappé (93'+)