fútbol | roma 3 - 4 real madrid
¿Tú también, hijo mío?: Rüdiger aplica la ley de Bruto y apuñala a su Roma
Un gol del alemán culmina una remontada a base de córners del Real Madrid, que iba perdiendo 3-1 en el minuto 83 y le dio la vuelta en seis minutos. Espí y Endrick, decisivos, pero el guante de Güler fue trascendental

Rudiger anotó el gol de la remontada ante la Roma y, como buen ex, no celebró
Tenía que ser Toni Rüdiger, que a veces lo de la ley del ex también tenía que sonreír al Real Madrid. Un gol del alemán, antiguo jugador de la Roma, culminó la remontada exprés y aérea del equipo blanco en el Olímpico (3-4). A lo Bruto con Julio César, ¿tú también, hijo mío?, apuñaló a quien le acogió en sus brazos. No celebró, pero ni falta que hacía: todo el madridismo lo hizo por él.
Fue una remontada de locura, de esas que solo el Real Madrid es capaz de hacer. Y esta vez, exprés y aérea, luego dicen que Correos no funciona, doble tarifa. En el minuto 82, los de Mourinho iban palmando 3-1 y los leones esperaban agazapados en el coliseo a que le sirvieran las chuletitas del portugués, víctima de un pésimo plan de partido. En el 89, y gracias a la decisiva intervención de tres de sus cambios, le habían dado la vuelta. Más rápido casi imposible.
Y más aérea, tampoco. Porque los tres goles de la remontada llegaron tras sendos córners, todos con centro de Güler. El turco, inexplicable suplente, es de los pocos que tiene fútbol en este Real Madrid de portentos físicos pero con peanas de madera. El otro es Bernardo, que también comenzó el encuentro desde el banquillo. La remontada llegó con los dos sobre el campo. Casualidades que no son tan casualidades.
Los dos primeros córners fueron enjaulados por Carlos Espí (pero qué idilio tiene este chico con el gol, es una locura) y por Endrick, otro que ve los partidos porque está suscrito a un canal de pago, porque juega muy poquito, Los dos, también, suplentes. Puede ser chiripa o no, pero tras el pésimo planteamiento inicial, Mourinho supo arreglarlo con las sustituciones, aunque por momentos no lo pareciese.
Fue una remontada de esas que te hacen gritar como un loco en octubre, en un partido de la fase de grupos de la Champions donde un error se puede subsanar rápido, pero más allá de la taquicardia inesperada y la celebración, conviene que el Madrid comience a mirarse el ombligo porque este equipo, más allá de que Don Santiago Bernabéu convenció una vez más al Dios del fútbol que tenían que ganar los de blanco, no juega un pimiento.
Encajó tres goles ante un rival que no es precisamente La Giallorossa Mecánica, sino bastante limitado. Donyell Malen, que con el Dortmund ya le hizo un traje a los blancos, era un martirio, y volvió a quedar constatado que Tchouameni y Valverde están incapacitados para asumir el medio centro de un equipo no ya de elite sino de nivel medio-alto. Y que Vinicius es un desastre absoluto, más allá de que la sanción de cuatro partidos que conoció antes del choque le haya podido descentrar, Más aún. Como si eso fuera posible, pero aceptemos pulpo.
Al menos Mbappé, otra vez desconectadísmo del juego y de sus compañeros, anotó un buen gol y vio cómo le anulaban otro por un fuera de juego justisimo. Si solo le vamos a pedir goles y nada más, cumplió. Yan Diomandé pasó de puntillas y, por no estar bien, no estuvo bien ni Courtois, Pero al final, tres puntos al zurrón, seis de seis y a pensar en el Sevilla mientras la Roma seguirá preguntándose qué demonios ha pasado en seis minutos de locura. Lo que pasado es el Real Madrid.
Ficha técnica
4 - Real Madrid: Courtois; Dumfries (Güler 59'), Konaté, Rüdiger, Cucurella (Carreras 78'); Valverde, Tchouameni (Bernardo 70'); Yan Diomandé (Espí 78'), Bellingham, Vinicius (Endrick 59'); y Mbappé
Goles: 1-0 (19'): De Roon; 1-1 (24'): Mbappé; 2-1 (51'): Malen; 3-1 (57'): Malen; 3-2 (83'): Espí; 3-3 (85'): Endrick; 3-4 (89'): Rüdiger
Árbitro: François Letexier, francés. Amonestó a Mancini, Franca y Pellegrini