fútbol
El Real Madrid descubre sin Vinicius una pregunta que nadie quería hacerse
La goleada ante el Sevilla y la irrupción de Diomandé abren un inesperado experimento para Mourinho: el brasileño regresará ante el Leipzig antes de perderse otras tres jornadas por sanción

Vinicius, en el palco de jugadores no convocados del Santiago Bernabéu
El Real Madrid no quería comprobar cómo era la vida sin Vinicius. La sanción de cuatro partidos se lo ha impuesto por las malas y el primer resultado ha dejado al brasileño con picores en el niky, que dirían en redes sociales: 4-1 al Sevilla, buen fútbol y Yan Diomandé aprovechando su oportunidad precisamente desde la izquierda, territorio Vini.
Una noche no demuestra nada. Mucho menos concluir que un equipo juega mejor sin uno de sus futbolistas más desequilibrantes. Pero sí sirve para abrir una pregunta que hasta hace unos días nadie en el Santiago Bernabéu tenía demasiado interés en formular. Y ahora el calendario amenaza con repetirla varias veces.
Vinicius fue castigado con cuatro encuentros después de su expulsión ante el Villarreal: dos por tirar del pelo a Nathan Saliba sin estar el balón en disputa y otros dos por sus protestas posteriores al árbitro. Apelación confirmó la sanción, que afecta exclusivamente a sus compromisos ligueros contra Sevilla, Barcelona, Racing y Valencia.
El primero ya está tachado. Y el Madrid respondió goleando. Arda Güler abrió el marcador, Mbappé firmó un doblete y Diomandé cerró la fiesta con un zapatazo desde fuera del área después de haber dado dos asistencias. El costamarfileño encontró metros, desborde y protagonismo desde el territorio habitual de Vinicius.
Ese es el problema para el brasileño. No porque Diomandé le haya quitado el puesto, algo que un solo partido ni demuestra ni permite plantear todavía, sino porque la sanción le ha prestado durante cuatro jornadas el escaparate perfecto para intentarlo.
Y el calendario ha puesto además una trampa magnífica para las comparaciones. Vinicius podrá regresar el miércoles en Champions contra el Leipzig. Después tendrá que encender la tele en Liga mientras sus compañeros visitan consecutivamente el Camp Nou, El Sardinero y Mestalla.
Mourinho tendrá así, sin haberlo buscado, un pequeño experimento futbolístico delante de sus narices: partidos con Vinicius en Europa intercalados con jornadas sin él en el campeonato. Si el brasileño recupera su mejor versión, la discusión durará poco. Si el Madrid vuelve a atascarse con él y encuentra más equilibrio sin su presencia, la cosa cambiará.
Porque Diomandé ya ha hecho lo único que podía hacer para alimentar el debate: aprovechar la primera ausencia. Incluso Mourinho, tras su actuación frente al Sevilla, destacó su potencial aunque reclamó al joven extremo mejorar todavía la toma de decisiones. La competencia, hasta ahora teórica, acaba de adquirir forma.
Vinicius regresará contra el Leipzig sabiendo que su sitio sigue siendo suyo. Pero también con algo que hace una semana no tenía detrás: un compañero empujando y tres partidos de Liga en los que no podrá responder sobre el césped.
La sanción pretendía dejar a Vinicius fuera durante cuatro jornadas. El peligro para él es que, mientras cumple el castigo, el Madrid encuentre alguna respuesta que no estaba buscando.